martes, 14 de abril de 2015

EN BUSCA DE LA DALEA AZUREA.

EN BUSCA DE LA DALEA AZUREA.

     Durante la primavera del año 2014, las avanzadas exploratorias de Caminantes del Desierto se adentraron por los espacios más escondidos de las quebradas del sector de Paposo. Espacios correspondientes a la región de Antofagasta, Comuna de Taltal.



     Nuestra idea fue la de encontrar una de las especies más maravillosas de la flora del norte de nuestro país. Nos referimos a la Dalea azurea (Phil.) Reiche. La cual es esquiva principalmente por lo reducido de su población y por encontrarse en peligro de extinción. Por tal. La tarea no se mostraba muy fácil.

     Más. ¿Cuál es el objetivo de buscar esta especie? Solo el de saber que aún se puede encontrar entre las especies de la cordillera costera de Antofagasta, que aún existe y el de mostrarla a la comunidad toda, pero nosotros no tenemos nexo con institución alguna con la cual podamos colaborar e incluso colectar semillas para su conservación. Si en algún momento, podemos prestar nuestro apoyo. No lo haríamos por las instituciones. Lo haríamos por nuestra naturaleza y su protección. Eso siempre lo hemos sostenido y siempre lo diremos.



     Bitácora: Como es costumbre. Partimos muy temprano desde Antofagasta a los sectores altos de Paposo. El equipo a portar incluía 2 tipos de mochila. Una de carga, en la cual se lleva lo necesario para 2 días de exploración y campamento, más una mochila de ataque en donde se lleva lo básico para una marcha de unas 4 a 5 horas (Mochila pequeña). El avanzar en estas fechas por el fondo de quebrada es una odisea. No solo es el calor imperante, además la sensación térmica de estar en estos espacios cerrados en donde por horas no corre brisa alguna.



     Luego de unas 3 horas de marcha (En ascenso) Nos encontramos con varias placas metálicas en espacios que presumiblemente albergaron a esta especie y que hoy se encuentran desiertos (Ojala con semillas latentes) Sobre algunas rocas (Impensado) Nos topamos con los primeros especímenes vivos y con sus colores característicos. Un recreo a la vista. En ese instante ya no importan los insistentes Tábanos, menos aún las Vinchucas que esperan nuestro primer descanso para abalanzarse sobre nosotros, para que decir de las hormigas. Enormes, amenazantes y dolorosas… La flora no lo hace nada de mal al obstaculizar constantemente nuestro paso… Y la naturaleza con sus diferentes obstáculos. Subidas, rodados, grietas. Cierran este marco explorativo.



Pero hablemos sobre esta especie:

-          - Según estudios. Habita en las quebradas del área de Paposo, donde vive gracias a la neblina costera.

-          - En lo que respecta a su Distribución. Existe sólo en una quebrada en la zona de Paposo, II Región de Antofagasta. (Preocupante).

-         -  Sobre su población: Es una especie que de modo natural cuenta con muy pocos individuos en una única localidad.

-          - En cuanto a sus Amenazas: Debido a que habita una localidad con vegetación dentro del territorio desértico, es un lugar que ha atraído la ocupación humana, con fuerte presión sobre la vegetación (pastoreo por cabras y burros y extracción de  leña). Por otra parte en la localidad es frecuente la actividad minera.

-          - En cuanto a Resultados de la Clasificación: La especie Dalea azurea fue clasificada según disposiciones establecidas en el RCE, en las siguientes Categorías y criterios de la UICN: Categoría: En Peligro y Rara. Criterios: EN B1ab (iii)+2ab (iii); C2a (ii).




Razones del Comité de Clasificación:

     Existe sólo en una quebrada en la zona de Paposo, región de Antofagasta. Es una especie que de modo natural cuenta con pocos individuos. Amenazada por el pastoreo de cabras y burros, además de la actividad minera. No está presente en Áreas Protegidas.

     El Comité por unanimidad clasifica a Dalea azurea como En Peligro, dejando constancia que esta especie  según sus antecedentes podría calificar en Peligro Crítico de extinción (CR C2a(ii)), sin embargo, esta categoría no está contempladas en el Artículo 37 de la Ley de Bases del Medio Ambiente.

     El desafío y tarea del estado y de los habitantes de nuestro país. No es solo el de preocuparse. Debe ocuparse y hacer todo los esfuerzos necesarios para que la diversidad biológica no se vea amenazada o se extinga. Las amenazas contra la diversidad de especies son permanentes y en aumento. Actualmente está ocurriendo una fuerte expansión de la actividad agrícola, forestal, turística e inmobiliaria. Áreas naturales en donde hasta hace pocas décadas era impensable o poco probable que fuesen ocupadas por el hombre, ahora están siendo deforestadas o desmontadas para cultivo o para el desarrollo turístico. Aún más, la actividad ganadera por caprinos ha degradado grandes extensiones naturales acelerando el proceso de desertificación en las zonas áridas de Chile.



     Nosotros sabemos e informamos: El Estado de Chile ha hecho importantes esfuerzos por proteger in situ especies y ecosistemas, principalmente, a través de la creación de Parques Nacionales, Reservas Nacionales y Monumentos Naturales. Los privados también están comenzando a aportar en esta tarea mediante la creación de áreas silvestres privadas. Sin embargo, pese a todos los esfuerzos realizados, aún existen formaciones de vegetación (Luebert & Becerra 1998) y especies amenazadas que no están incluidas en ninguna área protegida (Benoit 1996). En esta última categoría se encuentra la Dalea azurea.

     En vista de lo anterior, se hace urgente desarrollar y fortalecer otras iniciativas de conservación para conservar la diversidad biológica vegetal de Chile. Los jardines botánicos y los bancos de semillas son las técnicas más comúnmente utilizadas para conservar ex situ (fuera de los ambientes naturales) plantas en riesgo de extinción. La conservación en bancos de semillas representa un método fácil, seguro y de baja relación costo-beneficio (Hong, Linington & Ellis 1998; Linington & Pritchard 2001). Puede ser aplicada a un amplio rango de especies de una forma fácil y universal y se puede conservar gran parte o toda la diversidad genética intra e ínterespecífica por largos periodos de tiempo sin intervención alguna (Linington & Pritchard 2001). Permite, además, reducir la presión de recolección, aumenta la probabilidad de investigación y utilización del material genético conservado.

     Es importante mencionar que las iniciativas de conservación ex situ desarrolladas por un país, no pueden significar, en ningún caso, disminuir los esfuerzos por conservar in situ. La conservación ex situ debe ser entendida como complementaria a la conservación in situ, nunca en reemplazo. Recordemos que al conservar in situ, además de diversidad genética, se conservan las interrelaciones y los procesos ecológicos y evolutivos.

     En nuestra región se llevan a cabo diversas iniciativas. Algunas plausibles, otras……



Bibliografía:

www.mma.gob.cl/.../Anexos.../Ficha_WEB_Dalea_azurea.doc.

LEÓN-LOBOS, P., M. WAY, H. PRITCHARD, A. MOREIRA-MUÑOZ, M. LEÓN & F. CASADO. 2003. Conservación ex situ de la flora de Chile en banco de semillas. Chloris Chilensis, Año 6, Nº 1.

Conaf


Ministerio de Agricultura de Chile.