sábado, 3 de marzo de 2012

HISTORIA GEOLÓGICA DE LA CIUDAD DE ANTOFAGASTA.

ESTABLECIMIENTO DEL DESIERTO.

   Saludos visitante, moramos el desierto más árido del planeta, el del Atacama y tal vez te has preguntado ¿el porqué de esta condición de aridez? o bien, ¿como era nuestra ciudad hace millones de años atrás? inclusive la pregunta que nosotros nos hacemos constantemente, ¿cuando y bajo que condiciones, se establecieron las primeras especies en esta zona?. Partamos en primera instancia por su data de formación.
   El relieve actual del norte de Chile no siempre ha sido de la forma como todos lo conocemos, Cordillera Costera, franjas litorales, el mismo desierto. Si nos vamos a tiempos remotos, a millones de años atrás, podemos llegar a los orígenes primigenios de la formación misma de la región, pero muy especialmente de nuestra ciudad, la cual podremos admirar y comprender en la siguiente imagen.

MAPA GEOLÓGICO:
Imagen elaborada por Caminantes del Desierto en base a documentos en referencia.

   Millones de años y un sinnúmero de eventos, para llegar a su forma Actual, la que todos conocemos. En el presente, nuestro norte. Forma parte de los Andes Centrales y se caracteriza por la presencia de cuatro unidades fisiográficas longitudinales principales que, de oeste a este son: Cordillera de la Costa, Depresión Intermedia, Precordillera y Cordillera Occidental. 


   El relieve costero está dominado por la presencia de la Cordillera de la Costa que presenta un ancho de 20-40 km y alturas medias del orden de 1.500-2.000 m s.n.m. (Metros sobre el nivel del mar), alcanzando un máximo en la Sierra Vicuña Mackenna (con 3.100 m s.n.m.). El límite entre la Cordillera de la Costa y la Depresión Intermedia es difuso y ocurre aproximadamente a la cota de 1.000 m. En cambio, la vertiente occidental está formada por el gran Acantilado Costero que limita a dicha cordillera con el Océano Pacífico. A lo largo de toda su extensión, el Acantilado Costero presenta segmentos activos e inactivos. Los segmentos activos se localizan entre Arica e Iquique y entre Caleta Coloso y Caleta El Cobre. En estos segmentos el acantilado se encuentra directamente expuesto a la abrasión marina y el socavamiento genera pendientes fuertes que superan los 45° y el talud está constituido por roca. En los segmentos inactivos, el Acantilado Costero se encuentra separado de la línea de costa por una estrecha plataforma de abrasión marina emergida, labrada al pie del Acantilado Costero (zona de litoral costero). Estos segmentos se localizan entre Iquique y Antofagasta y al sur de la Caleta El Cobre. A lo largo de los segmentos inactivos, el Acantilado Costero se caracteriza por el desarrollo de un prominente talud de detritos cuya pendiente de equilibrio es del orden de 30°. El talud también posee campos de dunas que pueden alcanzar las cotas medias de elevación del acantilado. Al sur de los 21,7°S, el talud es atravesado por numerosas quebradas en cuya base se desarrollan abanicos aluviales que se depositan sobre la plataforma de abrasión marina emergida.

Imagen captada en sector Cerro Coloso de los farellones costeros y la planicie litoral.

   Con respecto a nuestra condición de desierto podemos decir que si bien existe consenso en que las condiciones de aridez imperantes en el Desierto de Atacama son muy antiguas, la edad propuesta para el establecimiento de esta aridez por los diferentes autores difiere, dependiendo de los objetos geológicos estudiados y de las escalas de tiempo y espacio consideradas. Sobre la base de las características de las facies sedimentarias de las unidades mesozoicas y cenozoicas expuestas entre la Cordillera de la Costa y la Precordillera del Desierto de Atacama, Hartley et al. (2005) sugieren que las condiciones de aridez en la región serían tan antiguas como Jurásico Superior. Edades de exposición Ne de clastos sobre peniplanicies permiten a Dunai et al. (2005) sugerir que la hiperaridez está presente en la Cordillera de la Costa al menos desde el Oligoceno. Por su parte, Alpers y Brimball (1988) consideran edades de alteración supérgena en la Precordillera y proponen un período de menor aridez con anterioridad a los 14 Ma (Millones de años), que precede al establecimiento de la hiperaridez. En la Depresión Intermedia, estudios que consideran la evolución depositacional de la Cuenca Calama (~23°S), inducen a Hartley y Chong (2002) a proponer que las condiciones de aridez imperaban ya en el Desierto de Atacama a los ~6 Ma, y que el establecimiento definitivo de las actuales condiciones de hiperaridez se produce solo en el Plioceno a ~3 Ma. 

Desierto absoluto, imagen captada por Caminantes del Desierto.

Durante las glaciaciones pleistocenas. Vargas y Ortlieb (1998) señalaron que ocurrieron lluvias más frecuentes durante episodios glaciales o tardiglaciales, particularmente con posterioridad al interglaciar ocurrido hace 125 ka en la costa del área de Antofagasta. Estos autores plantearon que el clima de hiperaridez actual en la región costera se desarrolló sólo a partir del Holoceno temprano. Las condiciones de aridez que han imperado en el Desierto de Atacama durante el Cenozoico tardío han permitido la preservación de superficies tan antiguas como Oligoceno-Mioceno en la Cordillera de la Costa del extremo norte de Chile (Dunai et al., 2005). Asimismo, estas condiciones han favorecido bajas tasas de erosión en la región de antearco, con valores que disminuyen desde 0,02 mm/a, en la Precordillera, a 0,002 mm/año en la Cordillera de la Costa (Kober, et al., 2002; Riquelme et al.

Cara sur de la formación Morro Moreno, vista desde las dunas de quebrada La Chimba.

   Siempre resulta gratificante el poder hacerse preguntas y tener la posibilidad de poder responderlas o encontrar las respuestas. Para la agrupación ecológica y Cultural Caminantes del Desierto, autodidactas en muchos de los temas expuestos, pero con guías y profesionales del área preparados y en constante crecimiento. Ha visto con preocupación (de iniciados) y con verdadero espíritu de superación, que el simple acto de proteger la naturaleza que nos rodea, no es un mero acto de sentimientos. Para proteger, primero debemos entender el porqué, a preguntas tan simples y a su vez complejas de ¿Como se originó la vida en nuestra cordillera costera?, ¿Cuales fueron sus primeras especies?, ¿El clima siempre ha sido el mismo?, nuestra ciudad y región ¿siempre han sido de la manera como la conocemos?, así, van naciendo nuevas interrogantes y que son gravitantes a la hora de entender la compleja trama de la vida en estos parajes tan desolados y agrestes, pero que al procurar buscar las respuestas nos hacen crecer intelectualmente y proyectarnos a ser los verdaderos protectores de la biodiversidad de la cordillera costera de Antofagasta-chile, solo diremos que nuestra biodiversidad es muy especial, habitantes de lo adverso y esta condición la hace merecedora a nuestro respeto y esfuerzo de conservación. (Nota de Caminantes) 



REFERENCIAS:
GOBIERNO DE CHILE, SERVICIO NACIONAL DE, GEOLOGIA Y MINERIA, Subdirección Nacional de Geología
MAPA GEOLOGICO DE CHILE: VERSION DIGITAL
PUBLICACION GEOLOGICA DIGITAL, No. 4, 2003
Versión 1.0, 2003

Información Editorial
Revista geológica de Chile
Versión impresa ISSN 0716-0208
Rev. Geol.  Chile v.27 n.2 Santiago  Dic.  2000
Doi: 10.4067/S0716-02082000000200002 
Aluviones históricos en Antofagasta y su relación con eventos
El Niño/Oscilación del Sur
Gabriel Vargas  Departamento de Geología, Universidad de Chile. Plaza Ercilla 803, Santiago, Chile
Dirección actual: Département de Géologie et Océanographie, Université Bordeaux I.
France

Luc Ortlieb Institut de Recherche pour le Développement (IRD). 32,  Avenue Henri Varagnat, F-93143 Bondy-Cédex, France
José Rutllant  Departamento de Geofísica, Universidad de Chile, Blanco Encalada 2085, Santiago, Chile

viernes, 2 de marzo de 2012

DESCUBRIMIENTO ARQUEOLÓGICO

   La agrupación Ecológica y Cultural Caminantes del Desierto, En uno de sus viajes realizado al norte de la región de Antofagasta, específicamente a las quebradas de la cordillera costera de la Comuna de Mejillones, en búsqueda de biodiversidad silvestre. Se encontró con una maravillosa sorpresa y que se tornó en un grán descubrimiento. En una guarida, presumiblemente de perros salvajes, asomaba en su fondo arenoso una extraña figura, al observarla más detenidamente comprobamos que era un cráneo humano, pero que tenía algunas características que lo podrían hacer especial. Presentaba deformidades de forma anular o circular, inclusive tenía aún rastros de tejido y pigmentos sobre su superficie. Por doctrina y norma, dejamos este cuerpo intacto, no tomando nada de él y se dio aviso de forma inmediata a Carabineros de Chile, para los procedimientos de rigor.


   Sabemos que en nuestro  litoral de la II región, es frecuente el encontrar restos arqueológicos preferentemente de Los Changos, habitantes de nuestro norte, resulta también penoso ver el estado en que se encuentran estos restos arqueológicos, producto de las extracciones ilegales (Observación en Bolsico y Morro Moreno), pero encontrarnos con esta osamenta, en tan buenas condiciones y diferente a todo aquello que conocíamos nos llenó de alegría y la sensación que podíamos estar haciendo un valioso hallazgo para la Arqueología y el patrimonio de la región. 


   ¿Que podría aportar nuestra agrupación sobre el tema, además de las fotografías y algunos datos para complementar estas mismas?, dejando en claro que no somos Arqueólogos, que solo nos motiva el proteger y difundir nuestro patrimonio ecológico y que bajo ninguna premisa queremos abordar temas que no son de nuestra competencia, aunque de forma breve, documentada y en base a estudios de terceros, podemos citar algunos textos que pudiesen ser de interés, ya vendrá el o los informes finales de los doctos en el área, que arrojen luces generales sobre su procedencia y data. (Origen de la información en anexo final) 

   Durante el período precolombino, en el norte de Chile habitaron diversos grupos humanos, con notorias diferencias etnoculturales. Una de sus características fue la deformación craneana artificial usando vendas y tablas durante los primeros años de vida, existiendo dos grandes modelos de deformación: tabular que producía braquicefalia y anular o circular que determinaba dolicocefalia.


   Deformación tipo anular o circular, llamada también "Aymara" por la zona de influencia de Tiwanaku (Imbelloni en 1924; Latchman en 1937 y Marroquín en 1944, todos citados por Torres-Rouff, 2007), que aplica vendas alrededor del cráneo produciendo una deformación tubular y alargada hacia atrás, disminuyendo el ancho y aumentando la longitud anteroposterior del cráneo (dolicocefalización).
Deformación tipo tabular, mediante la aplicación de almohadillas o tablas rígidas que aplanan las partes frontal y occipital del cráneo provocando una expansión de la anchura craneal (braquicefalización). . Cráneos atacameños. Visión en normas lateral y superior. Deformación tabular.
   La expansión del estado altiplánico de Tiwanaku desde los Andes centrales del sur influye en las regiones vecinas (Torres-Rouff & Yablonsky) y en especial en San Pedro de Atacama a partir del año 600 d.C. (Berenguer & Dauelsberg en 1986, citador por Torres-Rouff, 2007). Después del año 1000 d.C. con la penetración de diversos grupos altiplánicos aparece una mayor presencia de formas circulares de deformación que se consideran relacionados con el centro lejano de Tiwanaku, que concedió prestigio y autoridad a ciertos individuos (Helms, 1992 citado por Torres-Rouff, 2007; Knudson, 2007).
   Numerosos investigadores plantean la existencia de dos grupos culturales diferentes viviendo en forma paralela en el desierto de Atacama (Castro et al., 1984; Aldunate et al., 1986; Museo del Arte Pre-Colombino, 1988; Schiappacasse et al., 1989). En oposición a lo anterior, estudios realizados por Knudson usando isótopos del estroncio no identificó individuos enterrados en cementerios de San Pedro de Atacama que hubiesen vivido durante sus primeros años de vida en el sector sur del lago Titicaca, provenientes del Estado de Tiwanaku o de sus descendientes, entre los cuales predominaba la deformación craneana artificial de tipo anular o circular, por lo que se considera como más plausible que los habitantes de San Pedro de Atacama fueran influenciados comercial y culturalmente por Tiwanaku, incluyendo como forma ritual el tipo de deformación craneal circular, más que por una cohabitación o colonización Tiwanacota. 


   El segundo grupo en estudio corresponde al pueblo aymara, que se considera descendiente de los antiguos habitantes de Tiwanaku, que ocupaban un hábitat en el norte de Chile que se extendía entre los valles de Azapa y Quillagua, formaban parte de la cultura Arica, la cual fue absorbida por la expansión del Imperio Inca en el siglo XV. Como ya se señaló en párrafos anteriores, entre los tiwanacotas predominaba la deformación de tipo circular o anular, sin embargo trabajos recientes han concluido la existencia de otras formas de deformación artificial del cráneo en el centro del área de Tiwanaku (Blom et al., 1998).
   La llegada de los incas estableció el tipo de deformación que correspondía al territorio circundante a San Pedro de Atacama, ya que cada provincia incaica tenía su propia forma de deformación de la cabeza (Borja Villanueva & Gálvez Calla; Torres-Rouff, 2007).
En los cráneos precolombinos del norte de Chile se observan deformaciones craneanas artificiales de los tipos tabular y anular o circular, las cuales fueron producidas mediante compresión craneal usando vendajes y tablas y realizadas durante los primeros años de vida de los individuos producto de la maleabilidad de los huesos del cráneo. 

Información extraída del:
International Journal of Morphology
Versión On-line ISSN 0717-9502
Int. J. Morphol. v.27 n.2 Temuco jun. 2009
Doi: 10.4067/S0717-95022009000200044 
Índice Craneano en Grupos Étnicos Precolombinos del Norte de Chile con Deformación Craneal Artificial
*Fernando García-Hernández & **Gabriel Murphy-Echeverría
* Unidad de Anatomía, Departamento Biomédico, Facultad de Ciencias de la Salud, Universidad de Antofagasta, Chile. 

Detalle. El sitio se mantendrá en reserva para garantizar su integridad.

Agradecimientos al sr. Felipe Catalán Velásquez

Parte del grupo exploratorio. De izquierda a derecha:

Claudia Díaz, Francisco, Omar Larrea, Felipe Catalán, Hector y Giovanni Dalmazzo, Escondida Yanick.