sábado, 12 de octubre de 2019

ENSENADA LOS CHOROS



     Este sábado 12 de octubre nos fuimos a un espacio maravilloso en la oreja de mejillones, un lugar conocido como ensenada Los Choros, aunque debiese llamarse Caleta Herradura. Un nombre que ya asoma por fines del siglo XVIII (1750). Una ruta difícil, pero valió la pena el esfuerzo puesto que llegar al lugar no es nada fácil, el camino es intrincado y en más de las veces se pierde con la arena del lugar, es un sitio en donde no hay mayor referencia (puntos del camino) por lo cual resulta muy necesario contar con la guía necesaria y un buen localizador (G.P.S)



Sobre el sitio en cuestión don Edmundo Martínez nos dice:

     El acantilado costero de Caleta Herradura de Mejillones expone una secuencia estratigráfica completa del terciario superior y cuaternario, siendo uno de los afloramientos geológicos más espectaculares del norte de Chile, merito suficiente para ser incluido en la lista de Geo sitios chilenos, compilada por la Sociedad Geológica de Chile.

     La secuencia sedimentaria fosilífera, que cubre un rango desde el Mioceno tardío (unos 6 millones de años), hasta el Pleistoceno (cerca de 1 millón de años), fue depositada en un ambiente marino somero, cercano a la costa. Los principales restos fosilíferos corresponden a moluscos (gastrópodos y bivalvos), equinodermos, crustáceos y otros, junto con vertebrados como tiburones, cetáceos y aves (o dinosaurios modernos como me gusta llamarlos).


    La secuencia marina sobre yace a rocas muy antiguas del complejo plutónico metamórfico de la península de Mejillones, del paleozoico inferior. Estas son las rocas negras que conforman las mesetas que rodean la depresión o valle que desemboca en la caleta.

     Toda la zona ha sido sometida a una intensa actividad tectónica, por lo menos desde hace unos 60 millones de años hasta el presente. En realidad, todo ese sector de la corteza se está elevando a una tasa muy rápida (del orden de una fracción de milímetro por año, lo que geológicamente hablando es muy veloz). Es posible ver las trazas de las fallas geológicas principales, las que se observan como los flancos de las mesetas.

Que ver en una visita:

     Lo mejor es bajar a la playa y comenzar a recorrerla desde su extremo oeste. En ese punto se observa la falla que pone en contacto el basamento (complejo metamórfico), con la secuencia marina. Inmediatamente al lado de la falla hay un lente (varias decenas de metros) de diatomita, una roca blanca ultraliviana formada por los esqueletos silíceos de microalgas. En la playa siempre hay trozos de estas rocas desprendidos del acantilado, si los levantan verán lo livianos que son, y si los arrojan al mar notaran que flotan por varios minutos hasta que absorben agua y se hunden.


   Si continúan caminando hacia el noreste, podrán recorrer toda la secuencia sedimentaria, la que va aumentando en edad. Como los estratos se encuentran levemente inclinados hacia el oeste, a medida que caminan van cruzando rocas cada vez más antiguas. La secuencia incluye areniscas, limolitas, algunos niveles de brechas y conglomerados, todo incluyendo una rica fauna fosilífera.

     Finalmente, por el extremo noreste de la playa es posible subir nuevamente a la planicie.

















sábado, 21 de septiembre de 2019

NOS GUSTAN LOS COLIBRÍES


No todo lo que hace el sapiens-sapiens es malo, 
también hace cosas buenas, pero sin saberlo.


     En base a este artículo, por donde se mire tendremos adherentes y férreos (fieros) detractores. Algunos dirán que es mejor plantar flores, otros, que los bebederos son mejores. Como nuestra intención jamás ha sido el convertirnos en moneda de oro, dejamos la inquietud y en ustedes está la solución. Es el fin lo que nos interesa.

     Desde los años ´90 en adelante, hemos visto como se han incrementado las áreas verdes en nuestra ciudad de Antofagasta, el pesimista dirá que aún son muy pocas y que el pópulo merece más, el optimista (como muchos) estará contento, puesto que, algo - aunque sea poco - es mejor que nada y no faltará cierta autoridad que gusta del gato por liebre y “si no hay pasto y plata para el pasto, lo pinta”, pero ¿en que nos ha beneficiado todo esto? Simple. Más espacios para la distracción y para ciertas menudencias observativas. Hemos visto (con la instauración de jardines) la llegada de las aves más pequeñas y hermosas de nuestra región, el picaflor del norte (Rhodopis vesper) frágiles, hermosas, coloridas y faltas de temor por el humano. Casi siempre se les ve por las flores de los Hibiscos, especie características de bandejones, plazas y jardines, que tiene la particularidad de brindar alimento (néctar e insectos) casi todo el año a estas avecillas y especialmente en estas temporadas primaverales, cuando comienzan a anidar y muchas veces muy cerca de nuestras casas. Ahora bien, si pudiésemos seguir interviniendo en nuestros espacios, plantando más especies que brinden alimento a estas aves, tal vez - dije tal vez - esta avecilla se vuelva tan común en nuestra ciudad como los gorriones o las palomas (o tal vez ya lo son) recuerda, su mayor enemigo no somos nosotros o la contaminación, son los gatos y no es necesario el eliminar a uno para la llegada de otros ¿cierto?  


     Pero. Hay una gran controversia sobre la práctica de alimentar a los colibríes con agua azucarada o no. Como toda discusión, que parte de la tradición del boca a boca, hay gente a favor y otra en contra de la práctica. La solución para estos debates debe estar en los fundamentos científicos basados en investigaciones realizadas por expertos (No por el tío Moncho), que sirvan para disipar las dudas y evitar las especulaciones que parten por la falta de conocimiento.

     Las flores que prefieren los colibríes son las que producen néctares de diferentes tipos. Estos pajaritos prefieren las flores con SUCROSA (disacárido formado por glucosa y fructosa) aunque su dieta se complementa con un 10% y 30% de proteínas que provienen de los insectos y pequeños artrópodos que estas aves cazan, Ahora, para un vertebrado de sangre caliente, tan pequeño como un colibrí, mantener sus niveles de energía adecuados, es causal de vida o muerte, por eso se especula, que la dieta tan alta en néctar/agua azucarada es la manera, en que esos pajaritos cargan las pilas, para poder hacerse de los insectos, que necesitan para sostener su metabolismo balanceado.

     Un detalle no menor: Los estudios demuestran que los colibríes parecen sentirse atraídos por el color rojo, y son las flores a las que van a ir primero por néctar. No se entiende completamente el por qué parecen estar tan atraídos a este color en particular para alimentarse. Los estudios demuestran que cuando existe abundancia de comida los colibríes van a pasar por alto a otras flores con otros colores y solo consumirán de las rojas.


     Pues bien. La intervención humana tiene efecto sobre la conducta de todos los animales y cualquier acción que hagamos, va a alterar su comportamiento, entonces ¿será nocivo para los colibríes comer de los bebederos puestos por nosotros? A la observación. En aquellos lugares donde hay bebederos se ve un incremento (cualitativo) en las poblaciones de estas aves.

     Una flor de un litro de néctar (el bebedero) le ahorra vivir al azar y le hace la vida más fácil. Esto demuestra como incrementa el éxito reproductivo de esta especie, al tener segura su disponibilidad de alimento y refugio. Pero hay momentos durante el día, en que no se les ve en el comedero, y se les puede ver cazando insectos y arañitas (En la casa del Sr. Rodrigo Castillo), las cuales quedan totalmente digeridas y defecadas en un poco más de 10 minutos.

     La cantidad de plantas que florecen en los jardines y en la naturaleza (estado natural) aseguran que estas aves tengan un buen balance en sus dietas. Si es verdad, que la siembra de plantas florales y el poner bebederos, hace que nuestra actividad, sea una intervención en sus poblaciones. Sin embargo, no hay nada documentado que diga que los bebederos sean nocivos para la salud de estas aves.


     La práctica de alimentarlos es una gran responsabilidad y hay que seguir las instrucciones al pie de la letra.

Estas son:

1) La proporción de azúcar agua no debe exceder de 1 X 4 (una tasa de azúcar por 4 de agua), el agua se debe cambiar diariamente (en nuestro caso, hay que ponerle más agua dos veces al día) y nunca se debe mantener si cambia de color, se recomienda hervir la solución para eliminar bacterias y hongos, que puedan venir en el azúcar al empacarla y almacenarla, luego dejar el agua enfriar antes de ponerla en el bebedero.

2) Hay que lavar periódicamente los bebederos, mínimo una vez por semana o si cambian de color.

3) Ubicar los bebederos en la sombra con espacio suficiente para que los colibríes puedan volar y alejarse de usted cuando se acerque al bebedero.

4) Si pone fruta a los pájaros, las frutas podridas son una maravilla para atraer mosquitas. Métalas en frascos pintados de verde oscuro o negro para que pongan sus huevos y los colocan cerca de los bebederos para que el buffet sea completo. Pronto verán a los colibríes cazando mosquitas, echándole aire a los frascos con las alas, para que las mosquitas levanten vuelo y así comérselas.

5) Siembren plantas para colibríes, en fin, pueden armar sus jardines de colibríes hasta en los balcones y hechos de sus casas y los jardines de los edificios.

     Sabemos que la controversia o el debate no se va a acabar, pero la experiencia de muchos amantes de los colibríes (nos incluimos) es:

-        Un balance entre jardines y bebederos “solo” favorece a las poblaciones de estas bellas aves y está claro que el néctar artificial preparado con azúcar refinada NO LE HACE DAÑO A ESTAS AVES. Para finalizar, es muy importante entender que la fisiología de los humanos es muy diferente a la de los animales. En consecuencia, pensar que lo que es dañino para nosotros va a ser igual para los animales es una equivocación.

REFERENCIAS:

El Picaflor del Norte:

La azúcar refinada y los colibríes por Leopoldo García