miércoles, 5 de septiembre de 2018

ANTOFAGASTA Y SU HISTORIA.


    Antofagasta se proyecta al futuro y este futuro, que consideramos auspicioso, es parte de un legado histórico, por este motivo (por nuestra historia) Caminantes del Desierto ha preparado 2 archivos que son fundamentales en nuestras rutas, puesto que nos permite contar esta historia de una forma amena y didáctica, historias que resultarán desconocidas para la gran mayoría y que nos permitirá valorar aún más esta tierra y apreciar este nuevo cumpleaños. Nuestros 150 años de existencia.

Las publicaciones son:

    Postales de Antofagasta, un trabajo de recopilación que muestra la historia de nuestra ciudad en imágenes, postales que dieron la vuelta al mundo.



Enlace Directo: La Historia de Antofagasta en Postales.


Las Fichas salitreras de Antofagasta-Chile. Una publicación (Recopilación) que nos muestra las Fichas que circularon en la Región de Antofagasta y que nos cuenta la historia del trabajo salitrero y minero en esta tierra, una historia muy distinta a la que escuchamos constantemente.



Enlace Directo: Las Fichas Salitreras de Antofagasta-Chile.


Para vuestro deleite y conocimiento. 

jueves, 16 de agosto de 2018

EL METEORITO DE LOS CAMINANTES DEL DESIERTO



     Recuerdo que fue un día sábado muy soleado de octubre del año 2016 cuando nos fuimos a recorrer el desierto, por lo más recóndito y desconocido, en busca de la huella milenaria de un Meteorito que impactó directamente en la roca, dejando un cráter de enormes dimensiones que era apreciable por Google Earth y por ende a simple vista.


     En aquella mañana partimos muy temprano 07:00 hrs. Con la asistencia de dos vehículos aptos para el terreno a explorar y la presencia de varios integrantes incluyendo al Sr. Ricardo Martini. Geólogo y paleontólogo de profesión. Los kms. fueron pasando hasta llegar al poblado de Sierra Gorda en donde comenzarían a funcionar los rastreadores de Caminantes, esos que trabajan a la antigua usanza, con papel y lápiz. Los detalles estaban claros.

Bitácora:

- 69.5 km. Entrada a sector superior de Lomas Bayas
- 2 Km. Entre una entrada y la otra para Meteorito
- 27 Km. Dirección este para llegar a la base del Meteorito
- Salida por sector de Sierra Gorda 52 km. Desde Meteorito a la carretera.


     Perderse con aquellos datos era imposible, salvo que no se siguieran las indicaciones, pero algo pasó en la ruta y cada grupo siguió un camino distinto, quedando a completa merced del desierto y sus obstáculos.

     Luego de algunas horas deambulando por rutas vecinales y avanzando por cursos secos de algunas riadas producto de las lluvias del interior, nos pudimos juntar a solo un par de kilómetros del supuesto punto de impacto, por lo que avanzamos este último trayecto en caravana. 

     Llegó el tan esperado momento de descender de los vehículos y buscar, estábamos intrigados, semejantes marcas debían ser visibles a simple vista y en este caso no lo eran. Alguien dijo que nos habíamos perdido, otros acotaron que buscábamos espejismos (esos siempre sobran) uno chequeaba su G.P.S. y nuestro experto baqueano Morris, solo atinó a hacer lo que siempre hace, buscar la mayor altura y observar. Estábamos en el lugar, al otro lado del promontorio se encontraba la señal que era visible desde el espacio y que - supuestamente - podía corresponder al impacto de un meteorito o tal vez, a una chimenea volcánica.


     Es sobrecogedor el encontrarse en una tierra tan desolada y mientras las selfis apuntan a retratarse en el lugar, nuestra consabida porfía nos lleva a buscar vida en estas tierras resecas, vemos pasar una mariposa, una Vanessa carye, y pensamos que una brizna de yerba o alguna famélica planta debiese existir y dar cobijo a ese extraviado minúsculo en su paso por estas tierras resecas. Vemos marcas en una de las piedras, marcas que nos asemejan a líquenes crustosos (caloplaca), pero no, son solo marcas en las piedras.


     Los fósiles asoman, mejor dicho, fragmentos de ellos, pero no estamos buscando fósiles. ¿Será que Don Clodomiro Marticorena tenía razón al asegurar que en ciertas partes del desierto no crece nada? Recorremos el cráter en toda su extensión, si aquí pegó un meteorito y existen fragmentos de aquel, deben estar a muchos metros de profundidad, o si fue una chimenea volcánica, ya está totalmente extinta y casi cubierta por la arena del desierto, aunque debiesen existir más en el lugar.

Conclusión:

      Nunca supimos lo que era aquella formación visitada, nos dijeron que luego nos enviarían la información, pero nos olvidamos de pedirla y se olvidaron de enviarla. Ahora bien ¿Volveríamos al lugar? Claro que sí, es un sitio digno de mostrar a los antofagastinos y foráneos, tal vez quisiéramos saber con el tiempo, donde estuvimos y la data. Por saber solamente. Nos agrada el conocer y saber, pero de aquellos que llevan su mano al mentón y espetan con desprecio el conocimiento (los investigadores), de esos ni hablar y de esos especímenes hay hartos en nuestra ciudad. Aveces reciben hasta premios por menospreciar a la gente. Por esto no preguntamos a nivel local.

En medio del impacto, de la chimenea o de lo que sea. 
Vértice del impacto, de la chimenea o de lo que sea. 
Tal vez puedas acceder al lugar.