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sábado, 2 de mayo de 2026

EL ATACAMUS NEOTROPICALIS

 

El Atacamus neotropicalis

Los pequeños gigantes de la aridez extrema


Son muy pocos los que pueden reconocer a este minúsculo del desierto (y de la costa) y han de ser muchos menos aquellos que lo han visto alguna vez en su medio natural. Algunos acotarán que es un sobreviviente de las adversidades, nosotros acotamos que es un bien adaptado, una especie muy bien adaptada a las condiciones extremas en las cuales prolifera.

 

Muy buenas tardes tengan, estimadas y estimados amigos.

 

Han de saber, que la ciencia –el conocimiento científico- no es algo estático, muy por el contrario, está siempre cambiando. Esto es mucho más cierto en lo que se refiere a los seres vivos y su clasificación y como ya hemos visto -en muchas ocasiones- un animal o planta que hemos identificado durante años por un nombre, los que hacen ciencia lo cambian de un día para otro y pasa a conocerse de una manera diferente. Así ha ocurrido con un pequeño insecto muy propio de nuestro desierto y de nuestra región, llamado –hasta hace poco- Maindronia neotropicalis.

Este insecto, que vive en lugares extremadamente áridos de la pampa –aunque también en la costa- pertenece a la Familia Maindroniidae, la que agrupa ahora a 5 especies (hasta hace poco eran sólo 3) que habitan en zonas áridas del mundo.

Esta familia ha sido dividida en 3 géneros, de manera que las especies de África y el Medio Oriente se mantienen en Maindronia: Maindronia bashagardensis, de Irán y Afganistán, Maindronia beieri, de Sudán y Maindronia mascatensis, de Omán y EAU. Por su parte, las especies sudamericanas se dividen en dos géneros nuevos: Atacamus, con la especie endémica de nuestro norte Atacamus neotropicalis y Peruatacamus, con la especie endémica del vecino país, Peruatacamus atunpacha. Entonces, con esta nueva clasificación, este pequeño habitante de las pampas y costa de nuestra región –y de Tarapacá- ha pasado a llamarse Atacamus neotropicalis.

¿Qué tiene esto de bueno? Que ya no sólo tenemos un insecto endémico –como lo teníamos-, sino que además tenemos un género que, con su solo nombre, ya nos ubica en el mapa. Más lindo habría sido que se llamase Antofagastanus neotropicalis, pero conformémonos con lo que hay.

Seguiremos esperando a ver si alguien realiza un estudio más exhaustivo y logra determinar si en efecto tenemos una especie, o en realidad son dos, ya que eso es lo que hemos pensado siempre. Nos resulta curioso que el mismo insecto pueda vivir en dos ambientes tan diferentes como pueden ser la meseta intermedia (la pampa) y la costa, a escasos metros del agua.

Sobre la Maindronia (Atacamus neotropicalis)

Fue descubierto e identificado por el Dr. Masarey el año 1906. Nuevos hallazgos fueron realizados por Don Luis E. Peña Guzmán en los años 70.

La Maindronia neotropicalis Wygod

Don Luis E. Peña Guzmán nos hace la siguiente referencia sobre la especie:

Durante los viajes que hemos realizado a través de las zonas más áridas del Desierto de Atacama tuvimos la oportunidad de encontrar un curioso insecto que enviado al Dr. Pedro Wygodzinsky, del American Museum of Natural History de Nueva York, lo ha clasificado como Maindronia neotropicalis Wygod.

Este insecto pertenece al grupo Maindroniidae del orden de los Thysanura, y es la única especie conocida del Nuevo Mundo. Las otras especies han sido descritas en Etiopía e Irán.

El encuentro original de esta especie fue hecho en la localidad de Junín, Tarapacá, en 1909 por el Dr. Masarey. Nuestro hallazgo lo fue en una zona de extrema aridez, como lo es la zona entre los 60 y 100 Km. al sur de Antofagasta en las inmediaciones de la Carretera Panamericana a una distancia aproximada de 25 Km. de la costa, bajo piedras de todo tamaño donde se refugia. Es un insecto muy escaso y difícil de ubicar, siendo su caminar muy rápido. Al ser molestado trata de esconderse bajo los pequeños pedregullos, entre los cuales se mantiene inmóvil. Lo hemos encontrado conviviendo con un extraño Solpugidae y especies de Tettigoniidae y de Scorpionida, ejemplares que hemos hallado muertos.

Da la impresión de que busca su alimento entre el detritus orgánico vegetal que se acumula en muy escasa cantidad bajo las piedras y entre sus resquicios, llevados allí por el viento del suroeste, probablemente desde las alturas de los cerros costeros donde ocurren neblinas que mantienen una vegetación de cierta importancia. Jamás hemos observado lluvias en esta zona, fenómenos que han de ocurrir rara vez, ya que hemos encontrado restos de variedad de insectos.

Vive en este lugar un extraño lagarto del género Phrynosaura posiblemente de la especie reichei Werner. Los doce ejemplares encontrados fueron mantenidos en cautividad durante varios días alimentándose con gránulos de leche disecada, los que eran recogidos por ellos rápidamente para ingerirlos en los escondrijos que formaron.










 


jueves, 30 de abril de 2026

LA KARUMA DOROTEA

 

La Karuma Dorotea

La Gaviota Gris


Recuerdo (un minuto, dejen ponerme el poncho en las rodillas y prender la pipa) que hará unos 14 o 15 años atrás visitamos un sector en la comuna de Mejillones, el cual recién comenzaba a popularizarse como balneario; hablo de Punta Itata, lugar donde pudimos observar como las garumas y las gaviotas caían del cielo, en pleno vuelo. En la orilla había una gran cantidad de peces, de todos los tamaños y especies y, por más que los volvíamos al mar, estos simplemente flotaban y las olas los volvían a traer a la playa. Las aves, en triste espectáculo, trataban de levantar vuelo (nuevamente), corrían zigzagueantes por la arena y volvían a caer, hablo de muchas aves y todas ellas con las mismas conductas erráticas. Nos dimos a la tarea de atrapar a aquellas que estaban aún con vida, meterlas dentro de una caja y llevarlas al Centro de Rescate de la Fauna Silvestre de Antofagasta. Solo dos de ellas llegaron vivas al centro y luego me enteré que tan sólo una de ellas sobrevivió.

 

En aquellos tiempos no hubo comunicado que informara de algún evento natural, derrame o contaminación que pudiese haber afectado a la fauna de esos lugares e independiente que murieron muchas aves, me queda la satisfacción de haber ayudado a salvar al menos a una de ellas, que recibió por nombre Dorotea. La reconocerían -si la vieran- por su color gris característico, su estridencia -bullicioso el pajarraco- , su aroma y porque lleva un anillo de identificación en la pata derecha; aunque Dorotea, digámoslo, ya debe de haber estirado la pata de manera natural.

 

(Para Jalisco, si no era una Dorotea, era un Doroteo)

 

Pues bien. Hará pocos días atrás nos fuimos a explorar (nuevamente) las costas de la comuna de Mejillones y tuvimos la fortuna de avistar una gran cantidad de aves, entre ellas pelícanos y no pocas garumas. Sobre dichas aves, las garumas, nos dice el señor Bichólogo Don Rodrigo Castillo del Castillo y Castillo Tapia:

 

La Garuma, conocida también como gaviota gris y con el nombre científico de Laucophaeus modestus, es una gaviota propia de las costas de Chile y el Perú, y está presente en la memoria de todo antofagastino, ya que por décadas fue la gaviota más común en nuestras playas. Curiosamente, y preocupantemente, esto ya no es así, desde hace un tiempo, hemos dejado de verla en las playas urbanas.

 

¿A qué puede deberse? Una de las causas para que esto ocurra –suponemos- podría ser la ocupación territorial del desierto, ya que estas gaviotas anidan tierra adentro, lejos del mar; son las únicas que lo hacen a tanta distancia de la costa, a 20 km y más, incluso hasta cerca de los 120 km. Los garumales (nombre que se da a sus zonas de nidificación) pueden ser bastante extensos, ya que agrupan desde unos centenares de parejas hasta miles de ellas. En nuestra región se conoce la ubicación de varios garumales, tanto al sur como al norte de nuestra ciudad, algunos muy dentro de la pampa, pero la gran mayoría están sin uso.

 

Sin embargo, lo más probable es que su reducido número en Antofagasta se deba a la falta en nuestras playas urbanas de su principal alimento, las “pulgas de mar” Emerita análoga. Otras fuentes de comida que le son propias, como las anchovetas peruanas y sardinas, tampoco son especialmente abundantes en nuestra bahía. Sí las vimos pescando a estos pequeños peces, con mucho entusiasmo, en Punta Angamos, aunque el número de garumas no llegaba al centenar.

 

Ahora bien. Según las fuentes consultadas (Basadas en la ciencia) los factores que afectan su número serían:

 

· Dependencia ambiental: La reproducción es exitosa solo en ciertas condiciones, y factores como la falta de alimento o cambios drásticos en la temperatura del mar durante El Niño pueden causar fracasos reproductivos.

 

· Impacto de la actividad humana: El aumento de depredadores naturales (como jotes) atraídos por basura, y el desarrollo industrial/eólico en zonas de anidación, amenazan el éxito reproductivo.

 

· Esfuerzo de reproducción: Viajan más de 80-100 km desde la costa hacia el desierto para anidar, un proceso exhaustivo que a veces resulta en el abandono de nidos

 

 

Sobre su nombre


Algo que nos despertó la curiosidad es el origen de su nombre común, garuma, pero nada pudimos encontrar al respecto. Cuando su “descubridor” Von Tschudi hizo su descripción en base a aves peruanas, no se refirió a este nombre común ni a ningún otro. Sólo la llamó “modestus” debido a su coloración casi enteramente gris, nada llamativa. Sin embargo, garuma es un nombre muy extendido y común en nuestro país, desde su extremo norte, reemplazando absolutamente al de “gaviota gris” usado en el centro-norte de Perú y Ecuador.

 

Lo que podemos decir es que es una palabra de procedencia indígena, probablemente quechua o aymara. Se conoce que este nombre era usado por los indígenas de la costa (camanchacos - atacamas). Ahora –cuando no se sabe con certeza, se especula- en el quechua existe la palabra karu, con el significado de “lejos, distante”, así como el sufijo “ma”, que señala “a, hacia”, por lo que podríamos suponer –ya que no asegurar- que garuma derive de “karuma”, en relación a las grandes distancias que recorre tierra adentro esta gaviota (como ninguna otra) para anidar. Esta circunstancia debe haber sido –necesariamente- conocida por los indígenas prehispánicos, que atravesaban el desierto con sus caravanas de comercio y las habrán visto anidando en lo más profundo del territorio.














 


miércoles, 29 de abril de 2026

LAS GUANERAS DE MEJILLONES

 

Las Guaneras de Mejillones

 

Reivindicación. Repita conmigo

¿Algo en su interior no lo permite?


Si miras desde Mejillones, al sur, desde las altas cumbres, verás Antofagasta, aquella que en su origen llevó por nombre «La Chimba» palabra Quechua que significa (entre muchas acepciones) «Del otro lado» porque Antofagasta está al otro lado del territorio costero. (Cuando me lo explicaron a mí, me gustó)

 

Saludos estimadas y estimados amigos. Bienvenidas y bienvenidos a nuestra nueva entrega histórica, algo simple y comprensible para todos.

 

Pues bien. Fue Don Benjamín Subercaseaux quién nos habló de Chile o una loca geografía, y nos quedamos tan solo con el título ya que, encontramos el territorio -de la loca geografía- y este se encuentra en la comuna de Mejillones.

 

Es así, Chile se muestra y se explica como una delgada y extensa franja de tierra rodeada por el Océano Pacífico, la Cordillera de los Andes, el Desierto de Atacama y los hielos eternos de la Antártida; es, como sabemos, angosta y larga salvo en la Región de Antofagasta y, más específicamente, en el territorio costero de la Comuna de Mejillones. En este lugar, que pueden verificar en los mapas, se presenta una gran irregularidad en el trazado rectilíneo de la costa de Chile septentrional. Esta irregularidad -por si no la conocen- tiene forma de una meseta marina –muy amplia- que sube desde unos 30 m sobre el mar hasta una media de 120 m, con partes que alcanzan hasta 200 m.

 

Por su posición correspondería a la terraza principal de la costa y está cubierta por una capa de gran espesor de conchuela, que no deja lugar a dudas acerca de su origen como antiguo fondo de un mar -poco profundo- en el que abundaban los peces y mariscos y, por consiguiente, donde debe haber existido abundante alimentación para las aves guaneras.

 

¿Cuándo se levantó este fondo marino? Eso lo dejaremos para una próxima oportunidad, ya que el tema del que queremos hablar hoy son las guaneras de Mejillones.

 

Sobre el Guano en Mejillones

 

Las guaneras de Mejillones fueron descubiertas relativamente tarde, sólo en 1862, por los chilenos Matías Torres y Juan López, residentes en Tocopilla. Este atraso –en comparación con las otras guaneras- no puede sorprendernos, en vista de su situación a más de 500 m. de altura, casi en la cumbre de los cerros, mientras que las demás se hallaban todas a orillas del mar y a poca altura. En el plano que anexamos, plano que fue levantado por el Dr. Krull a fines del siglo pasado, se ha indicado un gran número de terrazas marinas que -según él- corresponderían a diferentes solevantamientos del continente. Pero, en realidad, uno de los escalones más importantes que separa la meseta del Morro de la meseta más baja de las Tetas, es un precipicio de falla, como puede deducirse de su unión con el otro gran precipicio de falla que constituye el largo borde oriental de toda la larga meseta de Mejillones. Por esto, la ancha terraza en que se levantan las dos Tetas, es la continuación del zócalo alto que forma la base del Morro y tanto este Morro como las Tetas constituyeron islas en el mismo mar y al mismo tiempo geológico.


Como un dato anecdótico, pero importante: Nosotros no hablamos del “Chango López”. Hablamos de Juan López. El tiempo y las pruebas (los escritos) han puesto en su sitial a este pionero y han revelado que no era un simple cateador o un chango, como mascullan algunos peyorativamente; López era letrado y un emprendedor, poco afortunado y/o traicionado, pero un visionario al fin y al cabo.

 

 

Vamos con algo de historia:

 

Entre 1838 y 1839, Domingo Latrille descubre y explota guano blanco en la ensenada e islotes aledaños a Punta Angamos. Tal actividad genera la dictación de una Ley, el año 1841, mediante la cual Chile define como su frontera norte el paralelo 23. El presidente de Chile, Manuel Bulnes, envió expertos a reconocer la costa atacameña. De esto dio cuenta al Congreso en un mensaje dirigido el 13 de julio de 1842, en que informaba que juzgó:

 

«Necesario mandar una comisión exploradora a examinar el litoral comprendido entre el puerto de Coquimbo y el morro de Mejillones con el fin de descubrir si en el territorio de la República existían algunas guaneras cuyo beneficio pudiera proporcionar un ramo nuevo de ingreso a la hacienda pública» Manuel Bulnes.

 

Como resultado de dicha investigación, se dictó la ley de 13 de octubre de 1842, que declaró de propiedad nacional las guaneras al sur de la bahía de Mejillones, y que dispuso que ningún barco podría cargar este producto sin permiso de las autoridades chilenas. Se facultaba además al Presidente de la República para gravar la exportación del guano con derechos de aduana.

 

Mejillones nació oficialmente el 24 de diciembre de 1862 cuando el Gobierno chileno otorga terrenos en el sector de La Caleta a la sociedad guanífera conformada por Juan López, Matías Torres y Juan Garday.

 

El año 1856 se habían agotado los yacimientos hasta entonces conocidos, pero el año 1862 Juan López descubre guano rojo en la cima del cerro de Mejillones, conocido como "el Morro". Junto a Matías Torres y Juan Garday forman una sociedad que explota estos yacimientos, pero el 17 de febrero de 1863 el Gobierno chileno le revoca los permisos, debido a reclamaciones de Bolivia.

 

El año 1866, Chile y Bolivia llegan a un acuerdo (para que ciudadanos españoles no sigan surtiendo a la armada española por Cobija) mediante el cual Chile retrocede desde el paralelo 23 al 24, entregando a Bolivia la soberanía de Mejillones y Antofagasta. A su vez se define una repartición común de impuestos a la explotación de guano, salitre y otras sustancias entre los paralelos 23 y 25 (Tratado de la medianería), por lo cual se construye una aduana interventora en Mejillones.

 

En 1874, dicho tratado es reemplazado por otro que elimina el concepto de medianería, con la sola excepción de que Bolivia se compromete a no modificar los gravámenes a productos de compañías chilenas por 25 años. Tras un cambio de gobierno, en 1878 Bolivia establece un impuesto de 10 centavos al quintal de salitre, lo que a juicio de Chile quebranta el Tratado y hace exigible su retorno a las antiguas fronteras, en el paralelo 23. El 14 de febrero de 1879 las tropas chilenas desembarcan, reivindicando Antofagasta y Mejillones, iniciándose así la Guerra del Pacífico. Esta invasión gatilla un tratado de defensa recíproca suscrito secretamente entre Perú y Bolivia, por lo cual este país también ingresa a la Guerra.

 

Se cree que el primer plano de Mejillones como ciudad puerto fue diseñado por Ramón González, aunque también se baraja la opción de que realmente pudo ser diseñado por el Capitán de Puerto y Jefe del Resguardo Marítimo de ese entonces Capitán Juan Forestal. Este plano de 35 manzanas, ordenadas según el diseño español de damero, tiene fecha de 1871 en el libro “Mejillones, un pueblo con historia”, aunque también se baraja la opción de que el plano sea aproximadamente de 1867.


Tras este diseño, viene el ambicioso proyecto del ingeniero chileno Hugo Reck en 1873. Este proyecto de 680 manzanas debía reemplazar a la destrozada ciudad de Cobija, mas, producto de la Guerra y de otras causas externas, el proyecto no se pudo llevar a cabo.

 

Las Guaneras de Mejillones

(Aquello de su historia y puesta en valor)

 

No es que nos costara entender aquello de la puesta en valor de un territorio que sólo contiene vestigios, vestigios que son -más que todo- movimientos de piedras y de tierra, cuevas, alguna que otra pirca habitacional semi destruida, restos de utensilios, de ropa, calzado, etc., pero sólo cuando nos dimos a la tarea de visitar dichos lugares, encontramos el verdadero sentido de esa propuesta, aquello de salvaguardar, proteger, educar, mostrar, transmitir. En la loca geografía del Morro de Mejillones (Morro del Guano) y Punta Angamos, se percibe con claridad el pasado, este se encuentra ahí con las enormes estructuras (bases) por donde circularon los andariveles con que bajaban el Guano a caleta Ño Robles, un espacio creado para albergar una población entre el mar y los abismos, modelado por el agua y el viento, que vienen desde la meseta superior. Paredones infranqueables, peñones imponentes que nuestros connacionales supieron domar para extraer el tesoro más preciado de aquel entonces: las fecas de las aves marinas, el guano, aquel que revivía y revitalizaba los moribundos suelos de Europa.

 

En este territorio no solo ha existido un tiempo de ocupación y de explotación, vestigios (encontrados y dejados en el mismo lugar) nos indican que no se detuvo totalmente. Puede que su inicio y auge hayan comenzado por el año 1862, pero aún hoy, 160 años después, se sigue extrayendo guano en las laderas del Morro de Mejillones.

 

Pues bien, en honor a vuestro tiempo. Dejamos dos links que resultan de importancia para entender la geología y el establecimiento de las Guaneras de Mejillones,. El primero es de la Sociedad Garday-López, defensa de las Guaneras y el segundo es del Doctor Juan Brüggen y su geología de las Guaneras en Chile.

 

Las Huaneras de Mejillones (Textual)

 

https://libros.uchile.cl/files/presses/1/monographs/399/submission/proof/files/assets/common/downloads_847a3ed6/Las%20huaneras%20de%20Mejillones.pdf


 

Geología de las Guaneras de Chile

 

https://www.memoriachilena.gob.cl/archivos2/pdfs/MC0064446.pdf