viernes, 25 de agosto de 2017

¿DONDE FUE CAPTURADO EL HUÁSCAR?




Punta Tames, El Fin de las Correrías del Mata-Perros.


     Fue el terror de los mares y la pesadilla de nuestra Antofagasta. Cuando se le veía aparecer en la bahía sonaban las alarmas y la soldadesca se refugiaba en las alturas de nuestra ciudad en búsqueda de protección. Los ojos de los connacionales miraban con pavor y con odio a este animal de acero que asomaba y desaparecía a su antojo y nada podían hacer por detenerlo. Nos referimos al Monitor Huáscar. Pero ¿Dónde fue capturado realmente este barco?

Croquis de la Armada de Chile.

     Pues bien. El combate en donde se da caza y finaliza la leyenda de este barco. Se inicia en las proximidades de Punta Angamos, pero se libra en Punta Tames, muy cercana a Michilla. ¿Por qué se pone una boya en el lugar y se explica que esto sucedió en Punta Angamos? Es exclusivamente por un edil de Mejillones, quién deseaba poner a su ciudad en los mapas de interés históricos y turísticos de nuestro país. Según fuentes muy confiables.

El Monitor Huáscar

     Edmundo Martínez nos cuenta parte de este combate: La acción naval se inicia en la madrugada del 8 de octubre de 1879, cuando el monitor Huáscar entra en la Bahía de Antofagasta en busca de presas indefensas. Al notar la presencia del Blindado Blanco Encalada fondeado en la rada, escapa hacia el norte en compañía de la Corbeta Unión, sin saber que un segundo escuadrón de la marina chilena se encontraba más al norte a la latitud de Mejillones. El blindado Cochrane (Al mando de Latorre, 2do escuadrón) intercepta a los navíos peruanos, con un primer intercambio de disparos a la altura de Punta Angamos. La persecución continua más al norte, con el Huáscar seriamente dañado, mientras tanto la Corbeta Unión (al mando del comandante Aurelio García y García sigue su escape hacia el norte, razón por la que fue conocido por el resto de la guerra como Aurelio Huía y Huía), dejando a Grau desamparado. Finalmente, a la altura de Caleta Tames, el Huáscar es capturado, sin olvidar que minutos antes, por la torpeza del comandante del Blanco, Chile estuvo a metros de perder todo su poderío naval. Solamente la habilidad de Latorre (el marino más capaz de su generación) salvó la situación. Las autoridades chilenas llamaron a la acción naval, Combate de Angamos, por lo que el alcalde mencionado no es tan culpable...

Historia de Chile de Benjamín Vicuña Mackenna

     Oscar Gómez Luengo Nos dice: En Punta Tames existen muchos roqueríos, Pinguineras y loberas, quizás la intención de Grau era tratar de encallar a los acorazados chilenos que eran más grandes.

     La necesidad de capturar a este barco era por las grandes pérdidas ocasionadas por sus correrías- No debemos olvidar que el Huáscar atacó puertos desde Coquimbo, Huasco, Carrizal Bajo, Peñablanca, Caldera, Taltal hasta llegar a Iquique. Su objetivo era más bien mermar los abastecimientos mercantiles de lanchones y medianas embarcaciones a puertos y Yacimientos mineros de la época. Aunque muchos de estos lugares son sólo ruinas en la actualidad.

Captura del Huáscar en Punta Tames

     El Sr. Leonel Villar Ochoa nos hace una acotación que nos hizo recordar una antigua historia que habla de nuestra ciudad y dice así:

     Ese barco que rondaba las costas de nuestro país, el navío monitor de guerra "Huáscar". Al comenzar la Guerra del Pacífico allá por 1879, fue llamado por los soldados y corresponsales chilenos como "El Mata-perros" mientras estuvo con bandera peruana, al mando del Almirante Miguel Grau.


     La razón del extraño apodo se debe a que, durante el primer bombardeo a Antofagasta sucedido el 26 de mayo de 1879, hallándose el puerto ya ocupado y reincorporado a la República de Chile, el monitor sólo consiguió dar muerte a un perro ubicado por el lado de la oficina salitrera, que tuvo el infortunio de haber quedado amarrado con una cadena durante el ataque, según la información que da Vicuña Mackenna en "El Álbum de la Gloria de Chile".

Huáscar en Valparaíso

Sector y Boya que indica la captura del Huáscar en Punta Angamos

Link para saber más:

ATRÁS… ELLA NOS VIO PRIMERO




Eriosyce rodentiophila F. Ritter o Sandillón de los Ratones

     Caminantes tiene un amor y se llama "Rode". Ella vive solita por las quebradas del norte de Antofagasta y tiene sus años. No sabemos cuántos puesto que no ha crecido casi nada desde que la conocemos -13 años a la fecha-. Ya les dijimos que vive solita -la última de su especie por estos lares- pero hemos comprobado que su familia era numerosa, Contamos más de 20 individuos que yacen muertos, calcinados por el sol y cuya data -presumimos- es antigua.



     Algunos investigadores nos dicen que mora desde el norte de Paposo al sur. Nosotros no hemos hecho extensión formal de sus límites y/o no hemos informado para ubicarla como el individuo más al norte de su especie. Me olvidaba. Según identificaciones se trata de la Eriosyce rodentiophila F. Ritter más conocida como Sandillón de los ratones. Este fin de semana pasado y bajo cierto halo de silencio.

    Encontramos otro individuo, al sur del Cerro Coloso, esto nos debiera llenar de alegría, pero les contaré que en una oportunidad encontramos una enorme rodentiophila. Muy vigorosa y pronta a dar flores. Pues bien. Al volver a las semanas siguientes comprobamos que la habían sacado y como pesaba tanto, la dejaron abandonada a los pocos metros. Lamentablemente se trató de salvar y no se pudo. Entonces. tenemos un amor que se llama "Rode" Requiere estar en los listados de especies antofagastinas, necesita protección y requiere que los antofagastinos sepan de su existencia puesto que:




Nadie protege y/o valora... Lo que no conoce.
Ahora bien, si conoce y no protege, es de otro planeta.
Para más datos de la especie y ficha técnica. Dejamos este link. (esperemos que dure en el tiempo)


UNA HERMOSA ANTOFAGASTINA




Cuando La Belleza es Escasa y Mora Oculta

     En la Actualidad no podemos definir si se trata de una misma especie que habita en sitios distintos o son los remanentes de un pasado que se encuentran separadas por efecto del cambio climático y actividades antrópicas (Minería especialmente). Nos referimos a la Neoporteria recondita - recondita/recondita var residua. Según la identificación y descripción realizada por don Edmundo Pisano en el año 1943, cuando visitó esta zona. Eriosyce recondita para los puristas.



     Una de ellas se localiza en la franja litoral, inmediatamente cercana a los primeros muros de la cordillera costera, la otra. Muy al interior de las quebradas, por sobre los 700-800 m.s.n.m.

     En la actualidad aún es posible encontrar ambas, pero en un número muy reducido siendo la primera la más afectada por el establecimiento de población y de empresas en su territorio (Muchas ilegales). No dejando espacio para su conservación. La segunda sigue disminuyendo por causas muy definidas. La extracción ilegal y el tráfico de especies. parece increíble, pero esta especie antofagastina, como muchas especies más, están protegidas por ley, pero una cosa es hacer la ley y otra es aplicarla.

    Entonces. Cuando visites nuestro desierto, nuestra cordillera costera ten precaución. Este cactus es muy pequeño y apenas asoma en la tierra, procura seguir los senderos ya establecidos por años de tránsito, no las saques, aunque te parezca hermosa, primero. No lograrás mantenerla con vida y segundo, contribuirás a su exterminio ya que su número es muy reducido.



Sinonimia:
Eriosyce recondita (F.Ritter) Katt.
Neochilenia recondita (F.Ritter) Backeb.
Neoporteria recondita (F.Ritter) Donald
Pyrrhocactus reconditus F.Ritter

     Un melón de nuestra cosecha. No te quedes con los reclamos al viento. Si ves que alguien está haciendo algo indebido, hazlo saber o toma fotografías. Tus arrebatos se los lleva el viento y el daño es permanente. Si podemos ser de ayuda. contáctanos.






lunes, 21 de agosto de 2017

LOS PETROGLIFOS DE GATICO


Revista Chilena de Historia Natural No. 12. 1954 Año LIV.
LOS PETROGLIFOS DE GATICO EN LA PROVINCIA DE ANTOFAGASTA. CHILE
Por HERBERT HORNKOHL

     Los dibujos grabados o pintados sobre rocas que los aborígenes de Chile han dejado en diversos lugares como medio de expresión de ciertas ideas, con un simbolismo convencional determinado, abundan en muchas zonas y regiones del interior del país, pero son escasos en la costa, y muy poco se ha publicado hasta la fecha sobre la existencia de tales "petroglifos" en el propio litoral. El objeto de la presente comunicación será justamente dar a conocer un pequeño conjunto de ellos que se encuentra en la costa de Gatico, puerto y antiguo centro minero situado a 60 km. al Sur de Tocopilla, en el Departamento del mismo nombre, Provincia de Antofagasta. En la llamada "Punta Grande", se halla cerca de la orilla del mar y en medio de riscos y farellones rocosos, no muy fácil de localizar, un bloque grande de diorita de 2.50 m. de altura, en cuya cara Nororiente se ha dibujado el grupo de figuras y signos que la ilustración adjunta reproduce. Dicha ilustración, hecha a pluma, es copia fiel de una fotografía tomada por el autor de estas líneas. El procedimiento de dibujo que los artífices indígenas han aplicado en su obra. ha sido el de un ligero raspado o grabado, lográndose de este modo que, sobre la superficie natural de la roca, oscurecida y alterada por los efectos atmosféricos, se destaquen las líneas incisas como trazos más claros.



     El conjunto así dibujado comprende tres figuras de guanacos - dos, a la izquierda, en actitud de correr, casi unidos y sobrepuestos uno al otro, y el tercero, a la derecha, parado-; dos imágenes de peces, en posición vertical; una figura humana estilizada; un círculo encerrando una cruz, diseño bastante más borrado que los anteriores: y, por último, varios trazos o símbolos más cuyo significado nos es desconocido. Un poco más hacia arriba y a la izquierda del grupo antes descrito y reproducido en Ja ilustración adjunta, se divisan algunos restos de otros diseños, muy borrosos y apenas reconocibles.

     En cuanto al tipo mismo de los petroglifos aquí comentados, existe un parentesco directo muy explicable con los que se conocen en la región del Río Loa y de Calama, en la misma latitud de Gatico al interior, territorio de los antiguos atacameños. Así lo revela el diseño de los guanacos, ejecutado con vivo realismo y con cierta soltura, diseño que reproduce la configuración natural de los cuerpos y que también evoca sus movimientos.

     Es un estilo que forma contraste con el otro tipo rígido esquematizado de dibujos de llamas o guanacos. mucho más divulgado en toda la región andina, y en el cual se emplean líneas rectas sencillas para trazar imágenes de animales inmóviles.



    Cabe recordar aquí que el estilo realista o naturalista. cuyas representaciones más características en la región del Río Loa han sido descritas e ilustradas en forma especialmente instructiva por Stig Rydén (1), se extiende al Norte por toda la provincia de Antofagasta y la de Tarapacá, y al Sur -pero sólo aisladamente y declinando poco a poco en su calidad de dibujo y técnica- hasta la línea divisoria entre las provincias de Atacama y Coquimbo.

     Merece, finalmente, un comentario aparte en este grupo de petroglifos de Gatico, la presencia de los dos peces. Si bien no puede extrañar, por supuesto, el que ellos figuren aquí en la propia orilla del mar. es digno de nombrarse el hecho de que hasta ahora no se había publicado dato alguno sobre imágenes de peces en petroglifos chilenos. sino de un solo lugar, situado también cerca de la costa, al Norte de Paposo en el Departamento de Taltal. Augusto Capdeville (2), a quien se debe este último antecedente, describe en detalle un conjunto variado de petroglifos en dicho lugar, denominado "Piedras Pintadas", y menciona ·entre otros dibujos, de redes de pescar, balsas, llamas o guanacos, a "varios indios, apuntando a los guanacos con flechas, arrodillados unos, otros lanzando arpones a albacoras, tal vez ballenas. otros recogiendo con lienza a peces".



Referencia:

Stig Rydén: Contributions to the archaeology of the Río Loa region. - Goeteborg 1944. pag. 67-90.

Augusto Capdeville: Un cementerio Chincha-Atacameño en Punta Grande, Taltal. - del Boletín de la Academia Nacional de Historia. – Quito-Ecuador. 1923; pág. 7 y 8.


Impreso el 21 de abril de 1955