Las Guaneras de Mejillones
Reivindicación. Repita conmigo
¿Algo en su interior no lo permite?
Si miras desde Mejillones, al sur, desde las altas cumbres, verás Antofagasta, aquella que en su origen llevó por nombre «La Chimba» palabra Quechua que significa (entre muchas acepciones) «Del otro lado» porque Antofagasta está al otro lado del territorio costero. (Cuando me lo explicaron a mí, me gustó)
Saludos estimadas y estimados amigos. Bienvenidas y bienvenidos a nuestra nueva entrega histórica, algo simple y comprensible para todos.
Pues bien. Fue Don Benjamín Subercaseaux quién nos habló de Chile o una loca geografía, y nos quedamos tan solo con el título ya que, encontramos el territorio -de la loca geografía- y este se encuentra en la comuna de Mejillones.
Es así, Chile se muestra y se explica como una delgada y extensa franja de tierra rodeada por el Océano Pacífico, la Cordillera de los Andes, el Desierto de Atacama y los hielos eternos de la Antártida; es, como sabemos, angosta y larga salvo en la Región de Antofagasta y, más específicamente, en el territorio costero de la Comuna de Mejillones. En este lugar, que pueden verificar en los mapas, se presenta una gran irregularidad en el trazado rectilíneo de la costa de Chile septentrional. Esta irregularidad -por si no la conocen- tiene forma de una meseta marina –muy amplia- que sube desde unos 30 m sobre el mar hasta una media de 120 m, con partes que alcanzan hasta 200 m.
Por su posición correspondería a la terraza principal de la costa y está cubierta por una capa de gran espesor de conchuela, que no deja lugar a dudas acerca de su origen como antiguo fondo de un mar -poco profundo- en el que abundaban los peces y mariscos y, por consiguiente, donde debe haber existido abundante alimentación para las aves guaneras.
¿Cuándo se levantó este fondo marino? Eso lo dejaremos para una próxima oportunidad, ya que el tema del que queremos hablar hoy son las guaneras de Mejillones.
Sobre el Guano en Mejillones
Las guaneras de Mejillones fueron descubiertas relativamente tarde, sólo en 1862, por los chilenos Matías Torres y Juan López, residentes en Tocopilla. Este atraso –en comparación con las otras guaneras- no puede sorprendernos, en vista de su situación a más de 500 m. de altura, casi en la cumbre de los cerros, mientras que las demás se hallaban todas a orillas del mar y a poca altura. En el plano que anexamos, plano que fue levantado por el Dr. Krull a fines del siglo pasado, se ha indicado un gran número de terrazas marinas que -según él- corresponderían a diferentes solevantamientos del continente. Pero, en realidad, uno de los escalones más importantes que separa la meseta del Morro de la meseta más baja de las Tetas, es un precipicio de falla, como puede deducirse de su unión con el otro gran precipicio de falla que constituye el largo borde oriental de toda la larga meseta de Mejillones. Por esto, la ancha terraza en que se levantan las dos Tetas, es la continuación del zócalo alto que forma la base del Morro y tanto este Morro como las Tetas constituyeron islas en el mismo mar y al mismo tiempo geológico.
Como un dato anecdótico, pero importante: Nosotros no hablamos del “Chango López”. Hablamos de Juan López. El tiempo y las pruebas (los escritos) han puesto en su sitial a este pionero y han revelado que no era un simple cateador o un chango, como mascullan algunos peyorativamente; López era letrado y un emprendedor, poco afortunado y/o traicionado, pero un visionario al fin y al cabo.
Vamos con algo de historia:
Entre 1838 y 1839, Domingo Latrille descubre y explota guano blanco en la ensenada e islotes aledaños a Punta Angamos. Tal actividad genera la dictación de una Ley, el año 1841, mediante la cual Chile define como su frontera norte el paralelo 23. El presidente de Chile, Manuel Bulnes, envió expertos a reconocer la costa atacameña. De esto dio cuenta al Congreso en un mensaje dirigido el 13 de julio de 1842, en que informaba que juzgó:
«Necesario mandar una comisión exploradora a examinar el litoral comprendido entre el puerto de Coquimbo y el morro de Mejillones con el fin de descubrir si en el territorio de la República existían algunas guaneras cuyo beneficio pudiera proporcionar un ramo nuevo de ingreso a la hacienda pública» Manuel Bulnes.
Como resultado de dicha investigación, se dictó la ley de 13 de octubre de 1842, que declaró de propiedad nacional las guaneras al sur de la bahía de Mejillones, y que dispuso que ningún barco podría cargar este producto sin permiso de las autoridades chilenas. Se facultaba además al Presidente de la República para gravar la exportación del guano con derechos de aduana.
Mejillones nació oficialmente el 24 de diciembre de 1862 cuando el Gobierno chileno otorga terrenos en el sector de La Caleta a la sociedad guanífera conformada por Juan López, Matías Torres y Juan Garday.
El año 1856 se habían agotado los yacimientos hasta entonces conocidos, pero el año 1862 Juan López descubre guano rojo en la cima del cerro de Mejillones, conocido como "el Morro". Junto a Matías Torres y Juan Garday forman una sociedad que explota estos yacimientos, pero el 17 de febrero de 1863 el Gobierno chileno le revoca los permisos, debido a reclamaciones de Bolivia.
El año 1866, Chile y Bolivia llegan a un acuerdo (para que ciudadanos españoles no sigan surtiendo a la armada española por Cobija) mediante el cual Chile retrocede desde el paralelo 23 al 24, entregando a Bolivia la soberanía de Mejillones y Antofagasta. A su vez se define una repartición común de impuestos a la explotación de guano, salitre y otras sustancias entre los paralelos 23 y 25 (Tratado de la medianería), por lo cual se construye una aduana interventora en Mejillones.
En 1874, dicho tratado es reemplazado por otro que elimina el concepto de medianería, con la sola excepción de que Bolivia se compromete a no modificar los gravámenes a productos de compañías chilenas por 25 años. Tras un cambio de gobierno, en 1878 Bolivia establece un impuesto de 10 centavos al quintal de salitre, lo que a juicio de Chile quebranta el Tratado y hace exigible su retorno a las antiguas fronteras, en el paralelo 23. El 14 de febrero de 1879 las tropas chilenas desembarcan, reivindicando Antofagasta y Mejillones, iniciándose así la Guerra del Pacífico. Esta invasión gatilla un tratado de defensa recíproca suscrito secretamente entre Perú y Bolivia, por lo cual este país también ingresa a la Guerra.
Se cree que el primer plano de Mejillones como ciudad puerto fue diseñado por Ramón González, aunque también se baraja la opción de que realmente pudo ser diseñado por el Capitán de Puerto y Jefe del Resguardo Marítimo de ese entonces Capitán Juan Forestal. Este plano de 35 manzanas, ordenadas según el diseño español de damero, tiene fecha de 1871 en el libro “Mejillones, un pueblo con historia”, aunque también se baraja la opción de que el plano sea aproximadamente de 1867.
Tras este diseño, viene el ambicioso proyecto del ingeniero chileno Hugo Reck en 1873. Este proyecto de 680 manzanas debía reemplazar a la destrozada ciudad de Cobija, mas, producto de la Guerra y de otras causas externas, el proyecto no se pudo llevar a cabo.
Las Guaneras de Mejillones
(Aquello de su historia y puesta en valor)
No es que nos costara entender aquello de la puesta en valor de un territorio que sólo contiene vestigios, vestigios que son -más que todo- movimientos de piedras y de tierra, cuevas, alguna que otra pirca habitacional semi destruida, restos de utensilios, de ropa, calzado, etc., pero sólo cuando nos dimos a la tarea de visitar dichos lugares, encontramos el verdadero sentido de esa propuesta, aquello de salvaguardar, proteger, educar, mostrar, transmitir. En la loca geografía del Morro de Mejillones (Morro del Guano) y Punta Angamos, se percibe con claridad el pasado, este se encuentra ahí con las enormes estructuras (bases) por donde circularon los andariveles con que bajaban el Guano a caleta Ño Robles, un espacio creado para albergar una población entre el mar y los abismos, modelado por el agua y el viento, que vienen desde la meseta superior. Paredones infranqueables, peñones imponentes que nuestros connacionales supieron domar para extraer el tesoro más preciado de aquel entonces: las fecas de las aves marinas, el guano, aquel que revivía y revitalizaba los moribundos suelos de Europa.
En este territorio no solo ha existido un tiempo de ocupación y de explotación, vestigios (encontrados y dejados en el mismo lugar) nos indican que no se detuvo totalmente. Puede que su inicio y auge hayan comenzado por el año 1862, pero aún hoy, 160 años después, se sigue extrayendo guano en las laderas del Morro de Mejillones.
Pues bien, en honor a vuestro tiempo. Dejamos dos links que resultan de importancia para entender la geología y el establecimiento de las Guaneras de Mejillones,. El primero es de la Sociedad Garday-López, defensa de las Guaneras y el segundo es del Doctor Juan Brüggen y su geología de las Guaneras en Chile.
Las Huaneras de Mejillones (Textual)
Geología de las Guaneras de Chile
https://www.memoriachilena.gob.cl/archivos2/pdfs/MC0064446.pdf
























































