PRÓXIMAS RUTAS

jueves, 30 de abril de 2026

LA KARUMA DOROTEA

 

La Karuma Dorotea

La Gaviota Gris


Recuerdo (un minuto, dejen ponerme el poncho en las rodillas y prender la pipa) que hará unos 14 o 15 años atrás visitamos un sector en la comuna de Mejillones, el cual recién comenzaba a popularizarse como balneario; hablo de Punta Itata, lugar donde pudimos observar como las garumas y las gaviotas caían del cielo, en pleno vuelo. En la orilla había una gran cantidad de peces, de todos los tamaños y especies y, por más que los volvíamos al mar, estos simplemente flotaban y las olas los volvían a traer a la playa. Las aves, en triste espectáculo, trataban de levantar vuelo (nuevamente), corrían zigzagueantes por la arena y volvían a caer, hablo de muchas aves y todas ellas con las mismas conductas erráticas. Nos dimos a la tarea de atrapar a aquellas que estaban aún con vida, meterlas dentro de una caja y llevarlas al Centro de Rescate de la Fauna Silvestre de Antofagasta. Solo dos de ellas llegaron vivas al centro y luego me enteré que tan sólo una de ellas sobrevivió.

 

En aquellos tiempos no hubo comunicado que informara de algún evento natural, derrame o contaminación que pudiese haber afectado a la fauna de esos lugares e independiente que murieron muchas aves, me queda la satisfacción de haber ayudado a salvar al menos a una de ellas, que recibió por nombre Dorotea. La reconocerían -si la vieran- por su color gris característico, su estridencia -bullicioso el pajarraco- , su aroma y porque lleva un anillo de identificación en la pata derecha; aunque Dorotea, digámoslo, ya debe de haber estirado la pata de manera natural.

 

(Para Jalisco, si no era una Dorotea, era un Doroteo)

 

Pues bien. Hará pocos días atrás nos fuimos a explorar (nuevamente) las costas de la comuna de Mejillones y tuvimos la fortuna de avistar una gran cantidad de aves, entre ellas pelícanos y no pocas garumas. Sobre dichas aves, las garumas, nos dice el señor Bichólogo Don Rodrigo Castillo del Castillo y Castillo Tapia:

 

La Garuma, conocida también como gaviota gris y con el nombre científico de Laucophaeus modestus, es una gaviota propia de las costas de Chile y el Perú, y está presente en la memoria de todo antofagastino, ya que por décadas fue la gaviota más común en nuestras playas. Curiosamente, y preocupantemente, esto ya no es así, desde hace un tiempo, hemos dejado de verla en las playas urbanas.

 

¿A qué puede deberse? Una de las causas para que esto ocurra –suponemos- podría ser la ocupación territorial del desierto, ya que estas gaviotas anidan tierra adentro, lejos del mar; son las únicas que lo hacen a tanta distancia de la costa, a 20 km y más, incluso hasta cerca de los 120 km. Los garumales (nombre que se da a sus zonas de nidificación) pueden ser bastante extensos, ya que agrupan desde unos centenares de parejas hasta miles de ellas. En nuestra región se conoce la ubicación de varios garumales, tanto al sur como al norte de nuestra ciudad, algunos muy dentro de la pampa, pero la gran mayoría están sin uso.

 

Sin embargo, lo más probable es que su reducido número en Antofagasta se deba a la falta en nuestras playas urbanas de su principal alimento, las “pulgas de mar” Emerita análoga. Otras fuentes de comida que le son propias, como las anchovetas peruanas y sardinas, tampoco son especialmente abundantes en nuestra bahía. Sí las vimos pescando a estos pequeños peces, con mucho entusiasmo, en Punta Angamos, aunque el número de garumas no llegaba al centenar.

 

Ahora bien. Según las fuentes consultadas (Basadas en la ciencia) los factores que afectan su número serían:

 

· Dependencia ambiental: La reproducción es exitosa solo en ciertas condiciones, y factores como la falta de alimento o cambios drásticos en la temperatura del mar durante El Niño pueden causar fracasos reproductivos.

 

· Impacto de la actividad humana: El aumento de depredadores naturales (como jotes) atraídos por basura, y el desarrollo industrial/eólico en zonas de anidación, amenazan el éxito reproductivo.

 

· Esfuerzo de reproducción: Viajan más de 80-100 km desde la costa hacia el desierto para anidar, un proceso exhaustivo que a veces resulta en el abandono de nidos

 

 

Sobre su nombre


Algo que nos despertó la curiosidad es el origen de su nombre común, garuma, pero nada pudimos encontrar al respecto. Cuando su “descubridor” Von Tschudi hizo su descripción en base a aves peruanas, no se refirió a este nombre común ni a ningún otro. Sólo la llamó “modestus” debido a su coloración casi enteramente gris, nada llamativa. Sin embargo, garuma es un nombre muy extendido y común en nuestro país, desde su extremo norte, reemplazando absolutamente al de “gaviota gris” usado en el centro-norte de Perú y Ecuador.

 

Lo que podemos decir es que es una palabra de procedencia indígena, probablemente quechua o aymara. Se conoce que este nombre era usado por los indígenas de la costa (camanchacos - atacamas). Ahora –cuando no se sabe con certeza, se especula- en el quechua existe la palabra karu, con el significado de “lejos, distante”, así como el sufijo “ma”, que señala “a, hacia”, por lo que podríamos suponer –ya que no asegurar- que garuma derive de “karuma”, en relación a las grandes distancias que recorre tierra adentro esta gaviota (como ninguna otra) para anidar. Esta circunstancia debe haber sido –necesariamente- conocida por los indígenas prehispánicos, que atravesaban el desierto con sus caravanas de comercio y las habrán visto anidando en lo más profundo del territorio.














 


No hay comentarios:

Publicar un comentario