Hubiésemos sido los mejores vecinos
Si todo el territorio es desierto y nada prospera en dicho suelo ¿Qué es entonces lo que vamos encontrando?
En esta región, Antofagasta-Chile, y muy especialmente en estos nuevos tiempos, no existe nada salvo mineral y esto es tajante. Recuerden: todo es desierto y es desierto absoluto. Es decir, no hay flora y no hay fauna. No hay vestigio alguno de los ancestrales (salvo en ciertas áreas determinadas) y menos aún de la existencia de ruinas que forman parte de nuestra historia reciente: Asentamientos, poblados o placillas. Todo eso entorpece, demora, retrasa el progreso y siempre nos encontramos con alguien (quizá muchos) que cuidan el negocio (generalmente el de otros).
Ese es el pensamiento de muchos, muy especialmente de aquellos que se ven ligados directa o indirectamente a las acciones que se deben tomar para mantener dicha premisa vigente, el de «Aquí no hay nada» y, si por alguna razón asoma una persona o institución que dice lo contrario (Hablo de personas e instituciones probas, no mercenarias del medio ambiente) hay que acallarla, anularla, invisibilizarla, vigilarla y menospreciarla. Recuerden «Aquí, en este territorio, no hay nada, solo mineral»
Pues bien. Caminantes del Desierto no está en contra del progreso, como nos dijo un interlocutor (no válido) hará unos días atrás. Más bien, estamos muy a favor del progreso y bienvenido sea éste pero, he ahí el dilema, no todo vale y no todo puede ser destruido -porque ese es el resultado final- sin tener, como mínimo, alguna solución alternativa.
Les contaré una de nuestras experiencias.
Hubo una vez (no es cuento, digo esto por el inicio) que nos invitaron a una reunión «informativa» -aunque la decisión estaba tomada- para emitir nuestra opinión u objeciones sobre un plan de ampliación de cierta minera regional. Dicha reunión era exclusivamente para la comunidad así es que no había galletas o dádivas de concientización. En dicha jornada ciertas autoridades (de gobierno) más los expertos de la minera, se encargaron de mostrar el proyecto, el territorio, los recursos, lo que ganaría nuestra ciudad (en fuentes laborales) y lo grandioso que eran ellos al invitarnos a estar presentes en dicha exposición.
En esos años íbamos a cuanta convocatoria nos llamasen y escuchábamos pacientemente a cuanto somnífero orador se nos pusiese por delante, mas. en dicha oportunidad no había galletas, tampoco café, craso error (con café me contengo), llegó el momento crucial, aquel momento en donde el expositor comienza a mostrar imágenes del territorio a intervenir y lleno de seguridad indica al público presente que ahí, en ese lugar, no había nada. Los expertos dijeron (reitero el «expertos») que no había flora, no encontraron fauna, nada en lo que respecta a temas arqueológicos, patrimoniales, etc. Es decir, faltó poco que dijese que no habían cerros, tampoco cielo, suelo y subsuelo. Un agujero negro en cierta parte de Antofagasta.
Insisto, como no había café y eso no era aceptable (Mi reino por un caballo, mi silencio por un café) levanté mi manito he hice mi descargo.
-Han de haber hecho dicho estudio en invierno y de noche acoté, porque en este territorio hemos catastrado más de 20 especies de flora, reptiles (tres especies), aves (unas tantas) y algunas otras cosas que no enumeraré -en esta oportunidad- para no despertar el apetito de los depredadores habituales de lo patrimonial.
Las autoridades (uno de ellos) preguntó a los enviados de la minera sobre el tema y solo escuchamos explicaciones vagas, mucho tecnicismo (mucho ruido) y el correspondiente, después veremos eso.
Como no somos terroristas ambientales y creemos en las soluciones, volví a levantar la mano y di una solución rápida y llevadera. Dennos un pedazo de dicho territorio y nos encargaremos de trasladar y reproducir las especies del lugar, de esta manera no destruirán todo, a vista y paciencia de los que deben proteger, ustedes quedan felices (comiendo perdices), nosotros quedamos satisfechos y con la conciencia de haber cumplido y las autoridades pueden pegar una nueva estrellita en su frente. Reitero (como majadero) ustedes nos dan un pequeño pedazo del territorio (Territorio que sigue siendo de ustedes) y nosotros nos encargamos de todo lo demás, no tendrán gastos y/o molestias, por el contrario, seremos buenos vecinos, los mejores vecinos del barrio.
Cuchicheos iban y venían, algunos de los invitados comenzaron a hablar de palomas, jotes y jureles (los invitados realmente estaban a la altura) y se me hizo llegar una tarjeta de presentación que venía de parte de uno de los expositores de la minera más, el cuello a morder, por nuestra parte, era el del organismo de estado, ellos autorizan, ellos rechazan, ellos disponen.
Pasó el tiempo, el proyecto se llevó a cabo tal cual estaba, no se comunicó nadie de la minera, del organismo de estado jamás nos volvieron a llamar y yo me compré mi propio tarro de café para llevarlo a las reuniones (exclusivo para mi) pero, luego de aquella intervención no nos volvieron a llamar nunca más.
Podríamos haber sido tan buenos vecinos...
¿Y si hubiésemos hecho juicio por daño ambiental, por daño patrimonial, por presencia de restos arqueológicos, restos paleontológicos, ley de humedales y varios etc.?
Eso no va con nosotros, o al menos, aún no.
Pensamos con lógica y conocimiento
No estamos y no estaremos jamás, en contra del progreso y han de saber que todas nuestras actividades son financiadas por nuestros socios, nadie nos paga, nos moja o nos apapacha.
A modo de explicación.
Subimos tan solo algunas imágenes del sector, no todas.























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