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viernes, 7 de julio de 2023

EL PUENTE DEL DIABLO

 El Puente del Diablo


En la tradicional peregrinación anual para la fiesta religiosa de Ayquina. Un peregrino se quedó dormido en dicho lugar por la extensa y agotante caminata desde Calama a Ayquina. Dice – el susodicho - que despertó y se asombró porque mucha gente estaba pasando por el puente y se sorprendió porque todos le decían que se apurase ya que el pueblo estaba muy cerca. El peregrino se puso a caminar - con los demás - cuando escuchó que alguien lo llamaba y al volverse, vio al hermano que le gritaba desesperadamente que ese no era el camino, que tenía que volver.

Ahí despertó - de verdad - y vio que se alejaba. Faltaron unos pocos centímetros para caer por el barranco. Todo estaba tan oscuro, pero en su caminar “dormido” todo estaba muy iluminado y alegre.

Por aquello se recomienda, en estos lugares, tener cuidado a los peregrinos de la virgen de Guadalupe. No dormir jamás cerca del puente del diablo.

 

Sobre Dicho Puente:

 

Al nor-este de la ciudad de Calama, entre las localidades de Chiu Chiu y Ayquina se encuentra el puente del diablo. Este puente se sitúa sobre el río salado y tiene unos 20 metros de altura. Fue construido por los lugareños a partir de una gran piedra que copó la ribera del río.

 


Ahora bien. Una de las leyendas – de las cuales deriva su nombre – habla del pacto que tuvo un lugareño con el mismísimo diablo, a quien le abriría el paso – de una orilla a la otra - si este le entregaba su alma apenas lo cruzase, trato que fue aceptado de inmediato. Al día siguiente, el lugareño volvió con un perro y lanzó un trozo de pan al improvisado cruce, el animal lo atravesó en su búsqueda y el diablo desilusionado, por el alma del perro, quedó ahí, en eterna espera bajo el puente, saliendo cada noche bailando y convidando a los viajeros a irse con él, con el anhelo de encontrar el alma humana que anhela cobrar.

 

Tal vez, una buena historia en un territorio en donde abundan los que han engañado al malulo: Bartolo Lara, Pedro Urdemales o el renombrado Maurice González, son algunos de aquellos, pero ¿Qué nos dice sobre este lugar el Sr Bichólogo, Don Rodrigo Castillo del Castillo y Castillo Tapia?

 

Ahora. Del Diablo se dicen muchas cosas en este país, entre ellas que perdió el poncho en un lejano lugar, y también que ha construido puentes, los que, resultando de buena hechura, aunque nunca le fueron bien pagados, sino que lo habrían estafado miserablemente. Con estas historias lo dejan muy mal parado. Muchas otras cosas se dicen también de él, con demasiada ligereza, pero muy bien sabido es, que no es lo mismo hablar del diablo, que verlo venir. Ayayay cuando lo tenemos enfrente.

 

Por esto, nos cuidaremos mucho de decir que el "puente del Diablo", en el camino hacia el poblado de Ayquina, fue su obra, y mucho menos que algún poblador de esas alturas lo engañó vilmente para conseguir que lo construyera, como algunos se atreven a contar. Diremos en cambio que, digan lo que digan las gentes, lo cierto es que ese puente fue construido por los pobladores de la zona, hace más tiempo del que hemos logrado averiguar.

 

Valiéndose de la mínima distancia que ambas orillas alcanzan en ese lugar, colocaron una gran roca entre ambas, para luego cubrir la brecha con piedras y tierra hasta conseguir un paso nivelado. Sorprende la ingeniería empleada con tan escasos recursos, y el buen resultado de ello. Las barreras, obviamente, fueron añadidas en tiempos actuales, y resulta evidente que no ofrecen seguridad más que para los peatones.


Actualmente el puente no es usado por vehículos, ya que el camino pavimentado que une Chiu Chiu con Ayquina lo hace innecesario, pero es utilizado por ciclistas en sus recorridos y por los fieles católicos, en la peregrinación anual desde Calama a la fiesta de la Virgen de Ayquina.

 

Lo único demoníaco que ha ocurrido en el lugar no fue obra del señor don Diablo, sino de un par de hombres ambiciosos y desalmados, que asesinaron allí a una mujer que habían secuestrado en Calama para robarle, quitándole la vida de manera tan chapucera como cruel. En el lugar existe una animita que la recuerda (los culpables fueron condenados y encarcelados, muriendo uno por suicidio y estando el otro aún en presidio).





Sobre el Río Salado

El río Salado es un curso de agua de la Región de Antofagasta que fluye desde las vertientes occidentales de la Cordillera de Los Andes hasta descargar sus aguas en el río Loa.

 

Trayecto

Nace de la confluencia de más de 30 vertientes termales en una hoyada a los pies del volcán El Tatio. Tras un pequeño recorrido hacia el sur, gira hacia el oeste, labrando un cañón entre las rocas de origen volcánico. Recibe en su curso medio, las aguas del río Toconce (originado al pie del volcán Linzor de 5610 metros de altura) por el lado norte y las del río Caspana por el sur. En esta zona se encuentran algunas tomas de agua para el consumo doméstico de Antofagasta y Tocopilla, entre otras localidades.

 

El río Salado, tras recibir las contribuciones de los dos cursos mencionados anteriormente, se interna en una zona de vegas destinadas al pastoreo del ganado de los habitantes de las localidades de Toconce, Caspana y Ayquina. Luego el Salado nuevamente se interna en el cañón, donde se encuentra el llamado "Puente del Diablo", un corte en la riolita de 5 metros de ancho por donde el río circula a gran profundidad.

 

Finalmente, el Salado desemboca en el río Loa, el principal cauce del Norte Grande chileno, a unos 3 kilómetros al sur de Chiu Chiu.



 


 

 

1 comentario:

  1. Maximiliano Rodríguez11 de diciembre de 2023, 23:51

    Muy buena historia, me ha tocado recorrer el río salado, pero la desconocía, ahora falta la historia de Maurice González, con las triquiñuelas que realizó para engañar al cola de ballico.

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