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sábado, 27 de enero de 2024

LA ARAÑA TIGRE VIVE ENTRE NOSOTROS

 

La Scytodes univittata Simon 1882.

¿Es venenosa y peligrosa para el sapiens-sapiens?


Pues, casi todas las arañas son venenosas (eso lo hemos sostenido desde siempre), pero son muy pocas las que representan un peligro para el ser humano. Y las arañas que habitan este desierto no andan buscando personas para morder, aunque siempre recomendamos el no molestarlas, no tomarlas (sin protección) y mantener un aseo estricto en aquellos espacios en donde buscan refugio. Pero basémonos en el escrito del Bichólogo Sr. Rodrigo Castillo del Castillo y Castillo Tapia el cual dice:

La araña "tigre", como mejor se la conoce en Antofagasta, se llama en realidad Scytodes univittata Simon, 1882, y es una araña propia de nuestras tierras.




En muchas partes se indica que en todo Chile se encuentra sólo una especie de Scytodes, la Scytodes globula, pero eso es un error, ya que, debido a las condiciones climáticas, esa especie no puede vivir en nuestro caluroso y desértico territorio. Desde la III región hacia el norte, habita única y exclusivamente Scytodes univittata. En poco se diferencian, a decir verdad, y se necesita ser un conocedor para darse cuenta que no son la misma especie.

En Scytodes univittata, las patas no son atigradas, como las de su pariente, sino que son de color amarillento, en toda su extensión. Es la diferencia más patente y fácil de observar, ya que el análisis de la cantidad y forma de sus manchas resulta más complicado.

Estas arañas tienen una especial forma de cazar: lanzan una masa pegajosa a su presa, la que la inmoviliza el tiempo suficiente para acercarse y atarla, para luego morderla e inocularle su veneno. De esta manera, reduce en gran medida el riesgo de ser atacada por su presa, que generalmente es otra araña. No es que se alimente exclusivamente de arañas, pero son su presa preferida.

Se dice -sobre todo en las redes sociales- que las Scytodes son enemigas mortales de la “araña de rincón", Loxosceles laeta, tan abundante en nuestra ciudad, pero la verdad es que no es su depredador específico. Lo que ocurre es que, al ser las dos arañas sinantrópicas (o sea, que viven en las casas o junto a ellas), tienen ocasión de encontrarse, y de servir de alimento unas a las otras. Porque no es siempre la Scytodes, con su técnica de ataque a distancia, la que gana, sino que muchas veces la rapidez y agresividad de la Loxosceles la ayudan a derrotar a su enemiga y entonces, la cazadora pasa a ser la presa. Hay estudios que hablan de que la Scytodes lleva las de ganar, y otros que dicen que es exitosa en un 50% de los casos, pero no podemos fiarnos de ellos, ya que se realizan poniendo a ambas arañas una frente a la otra en un pequeño recipiente. Esto no es un reflejo fiel de su forma de vida ni de la manera en que se encuentran en la vida real. Por otra parte, hay muchos testimonios -además del nuestro- que señalan que estas arañas pueden vivir muy cerca, incluso juntas, sin que esto derive en una agresión de una sobre la otra. Entendemos que es la misma situación que con cualquier otro animal depredador: siempre preferirá atacar a la presa más fácil, en lugar de a la que implica más riesgos. Por tanto, todo dependerá de la comida que haya disponible.



Con esto no quiero decir que no sea conveniente tener arañas tigre dentro de la casa, puede tenérselas o no, eso es una decisión personal. El tenerlas siempre será una ayuda para mantener controlada la población de arañas de rincón y de otros insectos que vivan dentro de la casa. Pero no nos confiemos en que por tenerlas nos desharemos para siempre de las temidas Loxosceles.

Otra cosa que resulta importante aclarar es que no todas las arañas sinantrópicas viven exclusivamente junto al hombre. Esto puede suceder con aquellas especies introducidas de otros países o continentes, pero no necesariamente con las que son nativas de nuestro territorio. Que algunas especies nativas se hayan habituado a las ciudades del hombre y se valgan de sus casas para vivir, no implica que hayan dejado de estar presentes en sus verdaderos hábitats. Esto lo hemos comprobado muchas veces, ya que hemos observado arañas consideradas sinantrópicas , como estas mismas Scytodes, viviendo en lugares naturales y alejadas de la presencia humana.



miércoles, 22 de marzo de 2017

LA ARAÑA DE RINCÓN. LA VERDAD TRAS EL MITO


LA ARAÑA DE RINCÓN. LA VERDAD TRAS EL MITO

     Mucha gente tiende a creer que las arañas Loxosceles, conocidas como "arañas de rincón", son bestias peligrosas, sedientas de sangre, que se ocultan en el interior de nuestras casas, a la espera del mínimo descuido para atacarnos. Pero la realidad dista mucho de eso.

Loxosceles laeta Nicolet 1849 

     Dejando de lado la polémica acerca de qué tan peligrosas o mortales son, sobre lo que hay diversas y extremas opiniones, podemos decir con plena libertad que -contrariamente a la percepción general- las Loxosceles no fueron creadas (o no evolucionaron, para los darwinistas) para vivir dentro de las habitaciones humanas, las que todos sabemos que no han existido siempre, ni mucho menos. Consideremos que, cuando apareció el hombre como hoy se conoce, las arañas llevaban ya unos cuantos millones de años viviendo sobre la tierra. 

     Lo que sí ha ocurrido, es que unas cuantas especies de arañas, entre las que se cuentan las Loxosceles laeta, han aprendido los beneficios de vivir cerca del ser humano.

¿Cuáles podrían ser estos beneficios? 

     Bueno, en primer lugar, la seguridad. Dentro de una casa, y sobre todo dentro de una de nuestras modernas casas de cemento, una Loxosceles encontrará muy pocos, o ninguno, de sus depredadores naturales. Salvo alguna que otra araña, como una Scytodes, "araña tigre" (de similar hábitat, tras muebles o rincones) o una Steatoda (en lugares húmedos como bajo el lavaplatos), no tendrá nada a que temer, al recorrer la casa buscando alguna presa.

     Otro beneficio es, precisamente, la disponibilidad de alimento. No faltan junto al hombre los insectos, ni aún dentro de las casas. Cucarachas (que llamamos baratas), lepismas (los "pececitos de plata"), pequeños escarabajos que ni sospechamos están ahí (derméstidos), no pocas moscas y algunas cuantas polillas atraídas por la luz, pueden servirle de comida, y ciertamente una Loxosceles no requiere de mucho alimento para sobrevivir. Se sabe que una adulta puede sobrevivir meses sin alimento, no obstante que su vida no sobrepasa los dos años, incluyendo el año que demora en llegar a desarrollarse completamente.

     De esta manera, una Loxosceles puede vivir por largo tiempo, tranquilamente hospedada bajo los muebles de la cocina, tras una pesada cómoda o dentro de un oscuro closet, sin que nadie le moleste y prácticamente sin nunca ser vista.

Loxosceles laeta Nicolet 1849 

     Pero eso no implica que no sigan habiendo Loxosceles apegadas a una vida más natural, lejos del hombre y de sus casas, por lo que no es muy cierta la aseveración -muy común en páginas de Internet- de que su hábitat "son" las habitaciones humanas.

     Lo cierto es que podemos encontrarlas en variados ambientes, muy dispares unos de otros, ya que es una araña que se adapta fácilmente. Es posible encontrarla tanto en los salobres roqueríos de nuestras costas, como en las quebradas húmedas de camanchaca de nuestros cerros, y no es raro descubrirlas también -bajo las piedras- en terrenos yermos y arenosos, abrasados por el sol de nuestro desierto. estas arañas pueden tolerar temperaturas muy extremas, entre -5 y 48 °C, y así como las hemos encontrado a nivel del mar, no nos ha sorprendido hallarlas sobre los 1000 metros de altura.

    Así pues, -dejando de lado su legendaria peligrosidad, y su aspecto para muchos horripilante- la Loxosceles laeta no deja de ser una araña admirable, y una habitante nativa más de nuestra región.


[Las imágenes, propias, nos muestran una pareja adulta, viviendo en un hábitat natural, alejado de los seres humanos.]

Loxosceles laeta Nicolet 1849 Hembra 

Loxosceles laeta Nicolet 1849 Macho


Hábitat y Distribución.

     La Loxosceles laeta es nativa de América del Sur. Es común en Chile y se distribuye también en Perú, Ecuador, Argentina, Uruguay, y el sur y este de Brasil.
Ha sido introducido en América del Norte y varios países de América Central, pero no prospera naturalmente en estos países.

Comportamiento.

   Es principalmente nocturna, viéndose incrementada su actividad en noches veraniegas y calurosas. Si bien es activa durante todo el año, su vitalidad disminuye con la llegada del frío.

Envenenamiento.

     Su mordedura puede causar la muerte. El cuadro anafiláctico producido por el veneno se llama loxoscelismo. El mayor problema es que cuando una persona ha sido picada por una de estas arañas, presenta un cuadro clínico que en muchas ocasiones no es detectado hasta tiempo después de que es hospitalizado. Se utiliza el suero anti-loxosceles proveniente del suero de caballo con regular éxito, disminuyendo su eficacia pasadas 6 horas después de la picadura. 
     Su veneno es potencialmente mortal dependiendo de la relación inóculo-masa del individuo. Su acción es esencialmente proteolítica y necrótica (disuelve los tejidos causando muerte celular). Contiene poderosas enzimas proteolíticas que destruyen todo lo que tenga proteínas, pudiendo ser 10 veces más poderoso su efecto que la quemadura con ácido sulfúrico ya que el veneno tiene alto poder de penetración.

Loxoscelismo Cutáneo.

     La evolución es a una úlcera necrótica o edematosa, que se define en las primeras 24 horas del cuadro y tiene una escasa repercusión sistémica, con fiebre y compromiso del estado general. Al fijarse en la úlcera, el signo evolutivo de lesión de color rojo–blanco-azul es típica del loxoscelismo.

    Después de 4-8 horas, el área de la mordedura se siente dolorosa y con prurito, presentando una induración central rodeada por un área pálida de isquemia y una zona de eritema. En general, no existe linfadenopatía regional. La lesión puede desaparecer al cabo de dos o tres días, o bien evolucionar a la fase más grave. Las complicaciones son: celulitis, linfangitis, lesiones cutáneas similares a pioderma gangrenoso.

Loxoscelismo Cutáneo-Visceral.

     La complicación más seria del loxoscelismo es el shock anafiláctico, con un 25% de mortalidad, se da entre el 15% y el 30% de los casos, se presenta hematuria, fiebre, anemia hemolítica, leucocitosis, un recuento de plaquetas variable y alteración de la función renal, con hipercalemia y creatinina plasmática elevadas, llevando a la insuficiencia renal aguda oligúrica, de tipo renal- intrínseca debido a que, por la hemólisis, se tapan los túbulos renales con la hemoglobina, causando una necrosis tubular aguda (pudiendo requerir diálisis), esta fase conlleva riesgos vitales.

     En formas más serias, la placa es rojiza, de tono violáceo, el eritema es diseminado, el centro de la lesión aparece hemorrágico y necrótico con una ampolla en la parte superior. Evoluciona a una placa livedoide, grande, luego a una úlcera necrótica, que luego de tres semanas se desprende quedando una úlcera limpia que puede alcanzar más de 25 cm de diámetro, para luego terminar en una cicatriz deprimida, en un verdadero cráter necrosado.

     El haber sido inoculado con el veneno anteriormente no genera ningún tipo de inmunidad a futuro, pudiendo ser además fatal en una segunda oportunidad creándose algún cuadro de alergia anafiláctica fatal.

Primeros Auxilios.

- Hay que actuar rápidamente sobre el afectado.
-         - Aplicar hielo en bolsa sobre la herida para frenar la velocidad de reacción.
-         - Mantener al paciente en reposo y en una posición cómoda.
-         -  Controlar su temperatura.
-         - Ante la tumefacción o edema del miembro afectado, elevarlo.
-         - Si es posible: lavar la zona con agua y jabón.
-        -  No utilizar desinfectantes o antisépticos que coloreen la zona, enmascarándola.
-         - No se recomienda la intervención personal de la herida.
-         - Trasladar a un centro asistencial rápidamente.

- En lo posible (es ideal y de mucha ayuda), capturar el arácnido o restos de él y llevarlos junto con el afectado para su identificación.

Prevención.

     La mejor prevención es el aseo riguroso y profundo de aquellas zonas en que regularmente no se consideren como parte de la rutina de aseo, es recomendable el uso de guantes livianos y de aspiradoras de buena potencia.

     Poner especial atención a detrás de los cuadros, esquinas superiores, elementos de pared, aquellas camas con cajonera y zócalo al suelo, esquinas de armarios y especialmente en los muebles de cocina o en la parte superior fuera de la vista. Si su vivienda además cuenta con enredaderas al muro, bambúes, cúmulos de objetos o leña acumulada desde tiempo es altamente probable la existencia de individuos.

  Se recomienda la inspección de la ropa colgada por algún tiempo, revisar principalmente las bastas y bolsillos. Sacudir enérgicamente la ropa antes de ponérsela es una buena medida.


    Ahora bien, la existencia de presas es un factor que alienta la cantidad de individuos, es muy aconsejable mantener la menor cantidad de moscas u otros insectos voladores dentro del hogar. Disponga los basureros lejos de la vivienda, no atraiga moscas al interior, mantenga a las mascotas defecadoras fuera de la vivienda, baldee y limpie los patios que ellas usan diariamente.