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martes, 13 de agosto de 2019

EL SALAR DE LLAMARA



     El porqué de visitar un espacio que se encuentra tan lejano, tan fuera de los límites de nuestra región y podríamos considerarlo falto de atractivos por corresponder a un salar en medio del desierto, donde la vida natural es escasa o nula.

Ingresando al salar de Llamara

     He ahí la respuesta, lo que podríamos considerar por simple formación educacional y lo que es en realidad.

    Llamara - como salar - fue parte de un gran mar interno somero (Lago Soledad) cuya formación es pretérita y hasta 10.000 años todavía formaba parte de un gran Lago interior, estos espacios formaban parte de la llamada Zonas de hundimiento del Atacama. En la actualidad sus aguas se ven disminuidas por procesos de desecación y por supuesto, por extracción de las aguas para fines industriales. Pero este lugar contiene a unos organismos muy especiales, las cianobacterias que, mediante fotosíntesis, liberan oxígeno y captan de la atmósfera grandes cantidades de dióxido de carbono para formar carbonatos que, al precipitar, dan lugar a la formación de los “Estromatolitos”. Hace unos 3500 millones de años, cuando en los océanos ya existían millones de células vivas, aparecieron los estromatolitos y entre 2500 y 1000 millones de años atrás, los arrecifes de estromatolitos estaban ampliamente expandidos y produciendo oxígeno de forma masiva. Que mejor motivo entonces, para visitar Llamara. Un aula de la vida primigenia y actual en medio del desierto.



     Ahora bien. El Salar de Llamará está ubicado en el desierto de Atacama, norte de Chile, a una altitud aproximada de 800 m.s.n.m. Su historia sedimentaria es compleja, y se inicia como mínimo en el Mioceno Superior. Está asociada a la formación de cuerpos lacustres que han evolucionado a otros evaporíticos. Las comunidades bentónicas de microorganismos estratificadas que se describen corresponden a un salar actual de esta cuenca. Su superficie corresponde a una costra salina, seca, dura, de sulfatos y cloruros, de colores pardo-rojizos al estar teñida por sedimentos y blanca en los lugares donde está saturada de agua. Esta puede - ocasionalmente - quedar inundada en forma parcial por cuerpos de agua efímeros que re disuelven y re precipitan sales, como en los casos de grandes precipitaciones en la estación estival producto del fenómeno meteorológico conocido como "invierno altiplánico".

     El nivel freático es somero y la disolución subsuperficial de sales genera estructuras de disolución y colapso, llamadas "sink­holes" conocidos localmente como "puquios". Estas estructuras tienen forma circular, con diámetros de hasta 100 m, con lagunas de salmueras en sus partes más bajas, producto de la surgencia de las aguas subterráneas. La evaporación continua reduce el tamaño de las lagunas formando en sus bordes una aureola con costras blancas y saturadas en salmueras. El fondo de los puquios está tapizado de cristales de yeso. Estos cristales forman cuerpos circulares decimétricos que crecen sobre pequeñas superficies solevantadas.




     Este salar se caracteriza por la presencia de un bosque de tamarugos primario y por afloramiento de aguas subterráneas que generan una serie de depresiones salinas, algunas con filtración de aguas salinas y tres lagunas de evaporación hipersalinas. El acuífero del Salar de Llamara se recarga por las aguas que bajan desde la cordillera de los Andes a través de varias quebradas; entre ellas las quebradas de Huatacondo, Pintados, Mani, Piscala, Sipuca y otras menores más al sur. Una de las características más conspicuas es la presencia de estromatolitos, estructuras formadas por la acumulación de capas de sedimentos de cianobacterias.




     Las características climáticas del Salar de Llamara indican una situación de aridez que en algunos puntos puede alcanzar condiciones extremas. El corredor de niebla río Loa-Chipana-Guanillos se conecta con el Salar de Llamara. El origen del salar es natural y presenta una morfología irregular. Su registro geológico muestra una historia sedimentaria complicada, con depósitos evaporíticos y detríticos cuya formación ha tenido lugar desde al menos el Plioceno.


     El nivel freático de las lagunas depende de la pluviosidad estival que ocurre en la cordillera de los Andes, distante 100 kms al oriente. En la pampa los niveles de precipitación son cercanos a cero. La recarga del salar es endorreica; su flujo proviene de los Andes. Solo en años con presencia de fuerte periodo de “La Niña” la cuenca del Llamara recibe aportes de aguas superficiales desde la cordillera.

     El Salar de Llamara está inserto en el piso de vegetación de desierto tropical interior con vegetación escasa. Esta es una zona que carece casi completamente de vida vegetal, excepto en algunos sectores con presencia de napa subterránea salobre donde se observa matorral halófito. Presenta formaciones vegetales dominadas por árboles cuyas copas no se sobreponen en el plano horizontal. En este caso corresponde al piso vegetacional de bosque espinoso tropical interior de tamarugo (Prosopis tamarugo) y retama (Tessaria absinthioides). Según la descripción el dosel superior, este bosque es dominado por tamarugos que pueden alcanzar desde 15 a 20 metros de altura, y en el que también está presente el algarrobo (Prosopis alba).

     El estrato arbustivo está compuesto principalmente por retama (Tessaria absinthioides), cachiyuyo (Atriplex atacamentis), retama (Caesalpinia aphylla), algarrobilla (Prosopis strombulífera) y tamarugo (Prosopis burkartii), mientras que el estrato herbáceo esta casi completamente dominada por grama salada (Distichlis spicata).


Grama salada. Distichlis spicata

     Las principales especies de fauna son: ratón oliváceo (Abrothrix olivaceus), zorros (Lycalopex culpaeus), ratón orejudo de Darwin (Phyllotis darwini), reptiles (Microlophus theresioides y Phyllodactylus gerrophygus). La avifauna del sector es en general pobre en especies e individuos, encontrándose playero semipalmado (Calidris semipalmatus), playero de Baird (Calidris bairdi), chorlo de la puna (Charadrius alticola) y chorlo gritón (Charadrius vociferrus). Presenta una gran cantidad de fauna micro invertebrada, microalgas y flora bacteriana.


Artemias

     El Salar de Llamara posee un potencial científico y turístico, dado la presencia de estromatolitos, los que existen en contados lugares del planeta. En ambientes marinos solo son conocidos dos ejemplos; los de la Bahía tiburón en la costa oeste de Australia y los de los cayos de Exuma en las Bahamas. En sitios continentales se conocen los estromatolitos de la Laguna Salada en Brasil y el de la Laguna de Cuatro Ciénagas en México. A estos sitios interiores se sumaría el Salar de Llamara, por lo que sería uno de los escasos 5 sitios con estas estructuras y, por lo tanto, uno de los más importante del planeta. Además, allí se desarrollan dos ecosistemas relictos únicos en el país: el bosque de tamarugo primario y los cuerpos de agua de la depresión intermedia. Estos humedales constituyen además un sitio de descanso de aves migratorias, formando parte del corredor biológico desde la costa hacia los Andes.

     Se estudiaron las comunidades estratificadas de microorganismos fotosintéticos que se encuentran en el Salar de Llamará, mediante métodos microscópicos y espectrofotométricos. El espesor de la zona fótica de los tapetes descritos varió entre 8 y 30 mm lo cual podría atribuirse a la granulometría y la composición mineralógica de los sedimentos. Se diferencian tres tipos de tapetes. El primero con una única capa pigmentada de color verde; el segundo con capas de colores verde y naranja y un tercero en el que se observa, además de las capas verde y naranja, una de color púrpura. En uno de los sitios muestreados no se encontraron capas pigmentadas.




     Debajo de la zona pigmentada el sedimento es de color blanco, excepto en uno de los sectores donde se observó una coloración negra atribuible a sulfuro de hierro. Los microorganismos predominantes de la capa naranja fueron diatomeas y cianobacterias unicelulares principalmente de los grupos Cyanothece y Synechococcus. Las cianobacterias filamentosas Microccoleus sp. y Oscillatoria sp. fueron las más abundantes en la capa verde. No se observaron diatomeas en los sitios estudiados donde la salinidad del agua intersticial osciló entre 12 y 33 %. En la capa verde de estos sitios predominaron las cianobacterias cocoides, de los grupos Synechococcus, Cyanothece y Gloeocapsa y del género Gloeobacter, sobre las cianobacterias filamentosas. La capa púrpura estuvo compuesta principalmente por bacterias fototróficas anoxigénicas similares a células de los géneros Chromatium y Thiocapsa. Los espectros de absorción revelaron que la clorofila a es el pigmento más abundante en la mayoría de las muestras analizadas. Los valores integrados de clorofila a y bacterioclorofila a alcanzaron 230 y 144 mg m-2 en el espesor de la zona pigmentada, respectivamente. También se detectaron abundantes microorganismos no fotosintéticos en los tapetes incluyendo cocos y bacilos no identificados.

     En todos los tapetes muestreados en el Salar se encontraron bacterias reductoras de sulfato.

Tapetes microbianos del Salar de Llamará, norte de Chile


     Una resolución dictada contra SQM, empresa minera que extraía aguas del Salar y que inyectaba aguas de otros lugares cuando los niveles del salar llegaban a un estado crítico.
“SQM debe acreditar ante la SMA la inexistencia de efectos ambientales en los puquíos, todo ello con el fin de impedir un daño grave e inminente a la biota acuática de los puquíos del Salar de Llamara y se efectúa un adecuado control de calidad de las aguas que son inyectadas al sistema. Dichas acreditaciones deberán realizarse a más tardar en un plazo de 3 meses contados desde la notificación de la resolución”.
Esta situación, agregar aguas de otros lugares para mantener los niveles mínimos exigidos, lo hemos visto en otros procesos extractivos, como el del salar de Punta Negra en la región de Antofagasta.




sábado, 25 de febrero de 2017

EL MÍSTICO RÍO LOA

  
     En el blog del Sr. Claudio E. Castellón Gatica, Fundador del Museo Antropológico de la Salitrera María Elena aparece la siguiente información:

“El río Loa forma parte de nuestra existencia y de nuestro entorno. Preciso es saber de sus orígenes como del presente.  Conozcámoslo, respetémoslo y ayudémoslo a sobrevivir”

     El Loa hizo su aparición apenas unos 15 millones de años, cuando por efecto de algunos fenómenos climáticos y geológicos, la cordillera de los Andes comenzó a elevarse y entonces un pequeño hilito de agua comenzó a escurrir desde el volcán Miño (5.661 mts de altura), pero su incipiente recorrido solo alcanzaba a cubrir unos 100 kilómetros, depositando sus aguas en uno de los tantos lagos que existían donde actualmente se ubica la ciudad de Calama.

     Por otro lado, en dirección noroeste (Cerca de Quillagua), existía otro gran lago, “El Soledad”, que cubría la actual pampa del Tamarugal y donde hoy aún se conservan los Salares de Llamara y Grande; pero intensos cataclismos que incluso lograron levantar los Valles, provocando el rebalse del lago Soledad cuyas aguas comenzaron a escurrir hacia la costa, dando origen a lo que sería la futura desembocadura de este nuevo río.

Pampa del Tamarugal
Caminantes del Desierto en Pampa del Tamarugal
Salar de Llamara

     Unos centenares de miles de años después el lago que alimentaba el naciente río Loa también rebalsa, y sus aguas comienzan a fluir raudamente hacia el desierto de la Depresión Intermedia (sector de las actuales salitreras), allí una quebrada lo desvía hacia el norte, conectándose ambos lagos (suceso que acontece hace unos 2 millones de años) dando origen así al río Loa, el más largo de Chile, con 440 kilómetros de longitud y con una hoya hidrográfica de 33.000 kilómetros cuadrados. Recibe los tributos permanentes de los ríos San Salvador, San Pedro y Salado, además de algunas filtraciones subterráneas.

     En sus riberas se asentó la vida, plantas y animales lo convirtieron en su hábitat predilecto. También el hombre se instala junto al Loa hace unos 4.000 A.C.  Pero desde ese tiempo a la fecha, la situación de utilización de las aguas del río ha variado enormemente. Las actuales políticas económicas por una parte favorecen los intereses de la población urbana y por la otra la expansión de la minería, mientras que se ha descuidado significativamente la forma de vida rural de la población indígena (Bittmann 1988).

     Con la extracción de agua para las ciudades de Antofagasta y Calama, y para los establecimientos mineros, ya se han secado las vegas de altura con el consiguiente deterioro ecológico del área andina.

     La misma suerte podría correr el río Loa si no hacemos conciencia ahora de esta insensata realidad. De lo contrario veremos secarse ante nuestros ojos a este milenario río, que aún sigue siendo un pilar trascendental de desarrollo en la sobrevivencia de un gran sector poblacional de la Segunda región.

La Desembocadura del Rio Loa, Una Experiencia Única

     Por siempre llama la atención a quienes por distintos motivos viajan al norte de la región de Antofagasta, sea por tierra o por aire. El observar cómo se rompe la monotonía del desierto más árido del planeta por una extensa cuenca que corre de cordillera a mar. Nos referimos al Rio Loa.  con una longitud de casi 440 kilómetros y que, en su fondo, casi escondido de todos. Mantiene una variada biodiversidad (Flora y Fauna), Todo esto, producto de un torrente constante de agua que baja de la cordillera y aunque de bajo caudal (Motivos diversos y conocidos) Cambia abruptamente los colores tradicionales de nuestro tradicional entorno.

     La organización Caminantes del Desierto (ONG), Al querer visitar y verificar las especies que moran la cordillera costera de aquel sector, tuvo por fortuna el poder acceder tanto a la desembocadura de este río. Considerada la mayor cuenca hidrográfica de todo el país y la única exorreica (Conectada al mar) de toda la Región de Antofagasta. Como de igual manera, el poder adentrarse en su curso por una distancia cercana a los 70 kms. Admirándose de espacios que han permanecido intocables por décadas y en donde la vida se expresa en diversidad de colores y formas que sobrecogen al espectador.

Bitácora de Viaje

      Tenemos presente que a 270 kilómetros de la ciudad de Antofagasta y en el límite entre la primera y segunda región, nos encontramos con la magia de la vida que se muestra imponente al romper la monotonía de colores de nuestro extenso desierto. Nos referimos al Rio Loa y especialmente su desembocadura. Partimos muy temprano en la mañana desde la ciudad de Antofagasta. El vehículo de traslado comienza su recogida de los exploradores cuando aún es de noche. Son casi tres horas de viaje al norte de la región y debemos aprovechar el tiempo al máximo. El viaje en sus inicios es de comentarios, risas, saludos y algazara, más, al pasar los minutos y rodar por la carretera monocorde. Comienza a reinar el silencio y por supuesto, muchos caen directamente al sueño… En el camino van quedando, lugares, caletas, pueblos y cementerios olvidados. Reponemos fuerzas en la ciudad de Tocopilla y continuamos viaje. 

Descanso en Tocopilla

     A eso de las 09:00 de la mañana ya enfilamos por la carretera principal a la misma desembocadura y al llegar, tomamos caminos vecinales que nos permiten acceder hasta casi el mismo sitio en donde se unen las aguas de la cordillera con las del mar… Incluso es posible observar antiguos intentos por convertir este sitio en un atractivo turístico, pedestales informativos, aún sobreviven a las inclemencias, manteniendo descoloridas imágenes e indicaciones de toda esta maravilla.

Vista de los farellones Costeros desde la Desembocadura
Paneles Informativos
Paneles Informativos

     Lo primero que llama la atención. El verdor del área, Múltiples especies de Plantas y arbustos acompañan el curso en toda su extensión. Variada avifauna, desde Patos gargantillos, el esquivo siete colores (especie única) hasta aves marinas retozan en sus orillas y juncales, indiferentes a nuestra presencia.

Laguna de la Desembocadura

     Pero algo nos falta para comprender en donde estamos. La toponimia de la palabra Loa… Lo más cercano y no contrastado es: "Loa" viene de la voz Aymara "luu", que significa "el que almuerza". A pesar que buscamos más información sobre el origen del nombre, solo encontramos esta… Nos agradó bastante el significado y nos aprovechamos de él, era la hora por tal merendamos… Se dice que: “En antaño fue el límite dado por el rey de España a los territorios conquistados por don Pedro de Valdivia”

     Luego de recorrer y fotografiar toda el área, Nos dirigimos a la cadena montañosa de la cordillera costera, en primera instancia por el cauce mismo, pero cada paso dado era muy dificultoso, por tanto, subimos a la meseta del desierto que rodea el curso del agua y avanzamos al encajonamiento del río, ese espacio abierto entre los cerros por la fuerza del agua.

Llegada de las Aguas del Loa al Mar

     Nuevamente y cercanos a los cerros nos encontramos con los vestigios de antiguos informativos, quienes indicaban que en ese sitio se habían encontrado asentamientos pre-hispánicos. El Lugar se encuentra bastante a mal traer, pero queda justo en frente de una de las máximas bellezas originadas por el Loa. Una extensa cascada que no tiene mucha altura, pero nos sorprende, nos maravilla y por supuesto… Las máquinas fotográficas bailan en comparsa con tanto click. Se debe dejar el testimonio de su existencia, con el ser humano nunca se sabe y existirá un mañana para la naturaleza.

Vestigios de Enterratorios
Pequeña Caída de Agua

     Estamos en el sitio mismo en donde aflora el río al romper la monotonía de los cerros majestuosos, el último vericueto y obstáculo antes de llegar manso al mar, la visión al interior de la quebrada es de antología, pero para ingresar, debemos bajar al cauce… El calor y la sensación térmica es agobiante, deben haber unos 40 grados, queríamos acotar que esa temperatura es a la sombre, pero aquí no hay sombra… no hay árboles, solo arbustos que no permiten establecerse bajo ellos por lo entrampado de sus ramas y la presencia de espinas. A corta distancia, nos observan unos Zorros Chillas nos miran displicentes, más preocupados de buscar la sombra entre los Atriplex y espinos, que de nuestra presencia.

Vista al Interior de la Cuenca del Río Loa
Caminando por las Aguas del Loa

¿Porque aseguramos que son Zorros chillas? Existen 2 especies de Zorros en nuestro norte y en el curso del río Loa. Para diferenciar el chilla del culpeo hay varios detalles.

- Tamaño. El Zorro chilla no sobrepasa el metro de largo, siendo normalmente de unos 90 cm. los más grandes. El culpeo es más grande, mide hasta un metro cuarenta de largo. Cuerpo cola.

- Color. El Zorro chilla es de color gris amarillento. El culpeo es de tonalidades café rojizo, o colorado.

- Proporciones. El Zorro culpeo tiene las patas proporcionalmente más largas que el Zorro chilla. Su hocico es también menos aguzado que el del Zorro chilla. Y las orejas son más chicas que las del chilla, proporcionalmente hablando.

- Distribución. Ambos viven en prácticamente todo Chile. Pero el culpeo es de zonas más altas de la cordillera (3.000-3.500 m.s.n.m.) y el chilla es más frecuente de ver en zonas costeras, alcanzando alturas inferiores a los 3.500 m.s.n.m. Ambos desde el nivel del mar.
   Claro que siempre existen excepciones y en este caso los hay, es probable encontrar Zorros chilla y culpeo a lo largo de todo este río…. (Verificado).

Zorro chilla

     Basta con transmontar el primer cordón montañoso para encontrarnos con pequeñas lagunas y remansos en donde es posible observar como las aves se reúnen y retozan en estas aguas de manera tranquila y sin sobresaltos. La vegetación no se muestra más exuberante, pero el encajonamiento del curso de agua, nos hace sentir que estamos en un bosque de arbustaceas, en donde ya no es posible ver en mucha distancia. Un detalle no menor y muy importante. Los Tábanos. Esos dípteros poco queridos. En este lugar abundan y hacen de nuestra exploración un verdadero martirio, no son decenas, son cientos, por tanto, un buen repelente es básico al considerar el visitar este lugar. Detalle. Son numerosos solo en la quebrada del curso del río, fuera de esta y en la desembocadura, es muy raro verlos.

Tabanus sp.
Tabanus sp.

   Hubo un instante en la que divisamos un numeroso grupo de aves en una pequeña laguna, Bulliciosos y despreocupados, Las divisábamos de lejos y de inmediato pensamos que podían ser Taguitas del Norte o Patos Gargantillos. Qué buena observación, nos debíamos acercar, mejor dicho, aquel que tuviese la cámara adecuada para distancias, se podía acercar. Paso a paso, sin ruidos…. Todos los demás visitantes a resguardo y sin emitir ruido alguno… pasaban los minutos hasta que comprobamos que se pudo sacar la fotografía…. Al trote por sobre las piedras y obstáculos para observar las imágenes. ¡Sorpresa! Eran Patos Yecos…. Muy buena imagen, más. No era este el viaje para contemplarlos a ellos.

Patos Yecos al Interior del Río Loa

   Poco a poco no fuimos internando por las veredas que nos dejaba el río para transitar. El espacio es sobrecogedor y dificultoso para caminar, los muros se elevan verticales a ambos lados del rio, estos deben tener una altura de sobre 700 mts. y sus paredes en muchas partes rocosas, se muestran lisas, con muchos rodados que nos insta a pensar en los peligros a los que nos exponemos, El calor agobia, en condiciones normales no se requieren más de 2 litros de agua por día, en este sector la carga mínima diaria sobrepasa los 4 litros. Eso representa bastante peso adicional.
   Cuando avanzamos nos vamos encontrando con un cauce más estrecho, solo diremos que todo el lugar es esplendoroso, el contraste, los colores, los aromas…. Una experiencia única. Mientras más al interior, más se no dificulta el trayecto.

Restos de Guanaco al Interior del Río Loa

     Tenemos conocimiento que hay en proyecto la posibilidad de declarar sitio de protección efectiva la desembocadura de este Rio. Nos agrada y damos las gracias por esta medida…. De igual manera sabemos que si no se protege el curso completo, tarde o temprano puede desaparecer… Las imágenes grafican mejor que las palabras, lo hermoso y poco intervenido de todos los lugares mencionados, Más agregaremos:
   Los espacios naturales son hermosos y gratos de visitar, pero con responsabilidad. No te adentres en ninguno de ellos si no tienes los conocimientos o la guía necesaria.
   Recorrer la extensión de la desembocadura hasta Quillagua, requiere mucha logística y preparación, son extensiones de terreno sin un alma en sus alrededores, Por tanto, solo recorrer la desembocadura como sugerencia.
   Siempre. Ante cualquier excursión. Informar de esta, con todos tus datos a Carabineros y por supuesto a los familiares y amigos cercanos, Esto es obligatorio.
   Llevar consigo como mínimo un G.P.S. Si se le puede agregar un teléfono satelital, mucho mejor. En la mayoría del trayecto, no hay señal de celular.

Retorno a la Costa


     El río Loa es un corredor biológico y una importante zona de descanso para aves migratorias y nativas a lo largo de todo el territorio. Hay que tener en cuenta que la basura disgregada en el área, ha puesto en riesgo una zona de alta sensibilidad, que posee ecosistemas muy especiales, más una flora y una fauna muy frágil. Los desechos se han transformado en un atentado a la conservación de la biodiversidad. Por lo tanto recuerda cuando visites este lugar. La basura se va contigo..

Presencia de Truchas
Truchas del Loa
Camarón del Loa
Taguita del norte

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