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jueves, 27 de noviembre de 2025

TILOMONTE. UN VIAJE AL AYER


Tilomonte. Un Viaje al ayer

(Por el Camino del Inca)


Hará poco tiempo atrás, durante este año 2025, nos fuimos al interior de la región, al territorio de los tutelares, y nuestra misión consistía en visitar dicho espacio y los poblados que se podían encontrar en torno al Salar de Atacama, muy especialmente aquellos que se encuentran al sur de San Pedro de Atacama, partiendo por Tilomonte.

 

La información que recopilamos -sobre dichos lugares- nos indicaba que ingresaríamos por una naturaleza algo bravía, muy poco conocida. También nos hablaba de sus antiguos pobladores, de su forma de vida y sobrevivencia y de los tiempos del coloniaje, con vestigios muy interesantes, tanto de la ruta del Inca como de cierto algarrobo centenario que preserva la inscripción (sobre una cruz) AD 1671 (Anno Domini-Año del Señor).



Apenas divisamos el poblado que sobresale -indiscutiblemente- en lontananza, se nos viene a la memoria las palabras del ingeniero Francisco José San Román, quién visitó este lugar allá por 1885:

 

«Tilomonte, un bosque de corpulentos algarrobos y chañares y un pequeño prado alfombrado del fresco verde de la brea en contraste con el glauco plateado del cachiyuyo; un arroyuelo, una vega pastosa, potreros alfalfados, algunos árboles frutales y una cuantas chozas y ramadones que nos parecieron pasables moradas, nos sirvieron de cómodo sitio para descansar unos días»

 

Ahora, nuestra visita fue ciertamente menos heroica que la experimentada por San Román, pero la impresión fue casi la misma, ya que sigue vigente la gran arboleda de algarrobos y chañares, también los cachiyuyos y la alfalfa, las antiguas casas de piedra y paja están allí al igual que los corrales, sólo ha crecido la población y también se ha modernizado un tanto. Pero fue igualmente refrescante para nosotros el llegar ahí, luego del caluroso viaje desde Antofagasta.



Mientras vamos avanzando, adentrándonos en procura de la grieta por donde fluye el río Tulán, miramos a nuestro alrededor. En este lugar sigue tan vigente el pasado que -quizá- por algún recoveco, puede aflorar algo más de historia.

 

Sabemos, porque la cartografía así lo indica, que podríamos llegar al cráter de Monturaqui, pero esa no es nuestra idea. Queríamos llegar y estar en este lugar. El territorio nos recibe bien, con su acostumbrado sol. Endilgamos los pasos -enfilamos con el vehículo- en procura del tranque y de cierta estructura -una edificación- que nos llama la atención.

 

Ya en el lugar nos maravillamos con la presencia de un antiguo molino, es evidente que es muy antiguo y sorprendentemente, muy bien tenido y mantenido. Dicen que las aguas del Tulán son algo salobres, eso no lo pudimos comprobar, más, sí medimos la temperatura del agua y podemos agregar que son exquisitas a eso del mediodía.



Queremos agregar que el río Tulán es un curso natural de agua que nace en las laderas occidentales de la divisoria de aguas con la laguna Miscanti y laguna Miñiques, desde donde fluye con dirección general poniente hasta desembocar en el Salar de Atacama. Su trayecto total es de 40 kilómetros y con ahora escasas aguas se riegan los terrenos de labranza del poblado de Tilomonte.

 

Algo de Historia:

 

Francisco Solano Astaburuaga y Cienfuegos escribió en 1899 en su obra Diccionario Geográfico de la República de Chile sobre el lugar:

 

“Tilomonte.-—Aldeílla del departamento de Antofagasta, situada al extremo o ángulo sudeste del extenso saladar de Atacama. Yace en los 23° 27' Lat. y 68° 06' Lon., a 2,400 metros de altitud. Corre por él un mediano arroyo que se pierde en el saladar. Tiene cortos terrenos de sembradío y una hermosa mancha de algarrobos (Prosopis siliquastrum) y chañares (Gourlica chilensis) que aprovechan sus pocos habitantes. Cerca también hacia el norte está el pueblecito de Peine en el mismo departamento.

Tilopozo.-—Paraje del departamento de Antofagasta situado en la extremidad austral del lago salado de Atacama y a corta distancia al poniente de Tilomonte. Se halla a 2,370 metros sobre el nivel del Pacífico y en la latitud 23º 47' y longitud 68° 12'. Hay en él un fontanar en forma de pozo, que le da el nombre, del cual sale un corto arroyo de agua un poco salobre y termal, que luego desaparece en un pantano.”

 

Sobre los asentamientos humanos, en este río, hemos de decir que son muy antiguos, encontrándose en su parte superior, donde se inicia y muy lejos de nuestro alcance con los medios que contamos, el sitio Tulán-54, datado entre unos 4.600 a 3.800 años de antigüedad. Allí, además de las construcciones religiosas (el Templete Tulán, de gran importancia arqueológica), de las construcciones habitacionales y del arte rupestre (al mismo estilo que los de Taira), se han encontrado importantes vestigios que documentan la domesticación de camélidos en la zona hace unos 3.000 años aproximadamente, estos registros son los más antiguos del país.

Con posterioridad, hace aproximadamente unos 1.100 años, las comunidades abandonaron los sectores altos de la puna para establecerse donde hasta ahora permanecen.













 

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