Encontrarse con ellos en la naturaleza nortina no es muy
fácil puesto que, son muy pequeños, escurridizos y no acostumbran a cohabitar
con los sapiens-sapiens (humanos para los puristas) Son considerados por la
ciencia como el grupo de insectos que menos cambios evolutivos ha sufrido desde
su aparición en el Devónico, hace 390 millones de años y Caminantes llama a
estos como los Arqueo insectos de Antofagasta-Chile.
Archaeognatha de Antofagasta-Chile
Sobre estos minúsculos Don Rodrigo Castillo nos dice:
Los Archaeognatha son pequeños insectos, con tamaños que
varían entre los 6 y los 25 mm, según la especie, de las que se conocen en la
actualidad unas 350, alrededor del mundo.
Estos insectos son muy antiguos, y nunca han evolucionado
para tener alas, como otros, se mantienen inalterables desde hace miles de
años.
Aunque se asemejan a los zygentoma (los conocidos “pececillos
de plata”, que viven en nuestras casas), forman un orden aparte, porque
presentan ciertas características que los distinguen. Se les conoce comúnmente
como pececillos de cobre, porque la mayoría de ellos son de colores
metalizados.

¿Cómo los diferenciamos de los pececillos de plata? Bueno, en
primer lugar, su cuerpo es cilíndrico, y no aplanado. Generalmente dan la
impresión de tener una joroba, por la pronunciada curvatura de su cuerpo y
poseen al final del abdomen unas largas cerdas que se extienden como si fuesen
colas, llamadas cercos las laterales y filamento terminal la central, mucho más
larga. Estas cerdas son firmes, y les permiten -mediante un golpe dado por una
contracción fuerte de su cuerpo-, dar grandes saltos. Es una estrategia para
escapar, ya que el salto no sólo les permite distanciarse rápidamente, sino que
además sorprende y desconcierta a su cazador. Otro rasgo distintivo es que sus
ojos se juntan en la parte delantera de la cabeza, en tanto los pececillos de
plata los llevan separados, a cada costado. A lo largo del abdomen tiene
pequeños “estilos”, que se supone alguna vez fueron patas, que fueron poco a
poco perdiendo su función.
La mayoría de las especies de Archaeognatha son petrófilos,
es decir, gustan de vivir sobre o debajo de las piedras, aunque también los hay
que viven debajo de la corteza de los árboles o entre las hojas secas, bajo la
vegetación. ¿Dónde podemos encontrarlos? En una diversidad de ambientes.
Acá en
Antofagasta tenemos especies que viven prácticamente en el desierto, y otras a
las que se puede encontrar en los roqueríos costeros, casi en contacto con el
agua. Su pequeño tamaño ayuda a que para la mayoría de la gente pasen desapercibidos.
Se alimentan de algas, líquenes y de materia vegetal, lo que no significa que
se coman las plantas, sino los desechos de éstas.
Para Saber más:
Machiloidea
Los maquiloideos (Machiloidea) son un suborden de insectos
arqueognatos de pequeño tamaño, cuerpo alargado acabado en tres cercos
("colas"), capaces de saltar y habitantes de ambientes húmedos (bajo
la corteza de árboles, grietas de rocas, hojarasca), que se alimentan de algas,
líquenes y restos vegetales. Se conocen unas 320 especies.
Se trata de uno de los grupos más primitivos de insectos;
carecen de alas (y nunca las han tenido en su historia evolutiva) y las
mandíbulas poseen un solo cóndilo articular.
Antes se les consideraba un orden independiente, denominado
Microcoryphia (microcorifios). Recientes estudios sobre la filogenia de los
apterigotas sugieren que están íntimamente relacionados con los monuros, grupo
fósil que también se había considerado un orden propio. La fusión de
microcorifios y monuros en un solo orden obligó a utilizar nuevos nombres para
estos grupos; así, bajo el nombre Machiloidea se incluyen los insectos antaño
clasificados en el orden Microcoryphia.
Monura
Rango temporal: Carbonífero-Pérmico
Los monuros (Monura) son un suborden extinto de insectos sin
alas pertenecientes al orden Archaeognatha que vivieron entre el Carbonífero y
el Pérmico. Es un grupo que actualmente está cuestionado por parte de la
comunidad científica. Específicamente, hay una extendida opinión de que los
fósiles asignados a este grupo son simplemente arqueognatos inmaduros. Una
fuente afirma que Monura son todos los Cercopodata (Grimaldi, 2001). Por otra
parte, el argumento de que «el holotipo del taxón “X” es realmente un taxón “Y”
inmaduro» se oye con bastante frecuencia en paleontología para explicar
inconvenientes discrepancias. El material de este taxón, si es un taxón, es
extremadamente escaso, así que es difícil emitir juicios.
Las características que se han atribuido a Monura incluyen:
ocelos supernumerarios (característica exclusiva), partes mandibulares
segmentadas (difícil de aceptar en campos teóricos), mandíbulas con un cóndilo
simple (carácter primitivo compartido con los ejemplares de Archaeognatha),
abdomen dividido en segmentos a modo de patas (un estado intermedio muy buscado),
ausencia de cercos abdominales (o no hallados), y filamento caudal anulado (o
tal vez segmentado). Kukalová-Peck, quien fue la responsable de muchas de las
reclamaciones acerca de Monura, también ha argumentado que los cercos están
presentes como cortas estructuras con forma de patas con garras apicales.
Los mayores especímenes conocidos alcanzaban 30 milímetros o
más, sin contar la longitud de sus filamentos.
Tal vez la realidad del asunto es simplemente que, por el
momento, aún existe muy poca información para establecer una firme conclusión.
Referencias:
-
Tolweb.org
http://www.tolweb.org/Archaeognatha/8207
-
NC
State University
https://projects.ncsu.edu/cals/course/ent425/library/compendium/archeognatha.html
-
Todo
ser vivo.com
https://www.todoservivo.com/artropodos/hexapodos/insectos/archaeognatha/