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martes, 5 de mayo de 2026

JUAN LÓPEZ EL PIONERO

 

Juan López. El Pionero

Entre Menosprecios y Menoscabos


Yo cuento en mi poder con una roca que contiene cobre y fue encontrada por la Quebrada Mateo, donde tenía sus vetas el primer habitante de Antofagasta. A esta roca le puse por nombre Juan López ¿Con eso basta para decir que López tiene otro memorial en Antofagasta?

Partamos por el inicio, como diría todo buen hijo de vecino (a).


Tratado de límites entre la República de Chile i la de Bolivia. 13 de diciembre 1866.

 

JOSÉ JOAQUIN PÉREZ,


PRESIDENTE DE LA REPUBLICA DE CHILE.

ARTÍCULO VII.


En atención a los perjuicios que la cuestión de límites entre Chile i Bolivia ha irrogado, según es notorio, a los individuos que, asociados, fueron los primeros en esplotar seriamente las huaneras de Mejillones, i cuyos trabajos de explotación fueron suspendidos por disposición de las autoridades de Chile en 17 de febrero de 1863, las Altas Partes contratantes se comprometen a dar, por equidad, a los espresados individuos una indemnización de ochenta mil pesos, pagadera con el diez por ciento de los productos líquidos de la aduana de Mejillones.

 

(Cita textual. Significa que se copió tal cual estaba en el tratado)

(Mis disculpas a los que entendieron. Esta explicación va para aquellos que luego dicen que cometemos faltas de ortografía. Hay varios)

 

De nuestra consideración:

 

Estimamos que este punto guarda relación directa con la sociedad establecida por Juan Garday, Juan López (No dice en parte alguna Chango López, para los jaliscos) y Matías Torres.

 

Nos han explicado, en múltiples oportunidades, que Juan López arribó a las costas de lo que él denominó Peña Blanca -actual Antofagasta- en procura y espera de la compensación de la cual se creía merecedor por los gastos realizados y las energías brindadas al derrotero del Morro de Mejillones, ante el descubrimiento y explotación del guano rojo. Esta explotación se vio truncada por arbitrios del Gobierno de Chile y disputas territoriales con el Gobierno de Bolivia.

 

Las vicisitudes de López quedan registradas en una carta memorial, en la cual da cuenta al presidente de Bolivia que fue él quien descubrió las Guaneras de Mejillones, constituyéndose así en “la piedra angular” del nacimiento de Antofagasta y Mejillones, en compensación, solicita un terreno en el centro de Mejillones y un trabajo en la Aduana Interventora.


Pues bien, esa carta nunca llegó al presidente. Aparentemente quedó en poder del edil Matías Rojas (según algunos), posteriormente pasó a Pedro Pablo Figueroa y finalmente a Isaac Arce Ramírez, en cuyos archivos fue redescubierta a fines de los 70. ¿Qué motivos podrían haber llevado a la autoridad municipal para no enviar –y retener- una carta entregada de forma oficial, sino los propios intereses?

 

Por último y no menos importante.

 

Nos indica el Señor Wilfredo Santoro Cerda (opinión en la que estamos totalmente de acuerdo):

 

Hay un elemento en la literatura de Isaac Arce que representa un estigma para López. Será el prestigioso historiador en su obra “Narraciones Históricas de Antofagasta” quien proyectará profusamente el apodo “chango”. Tal calificativo fue utilizado en forma despectiva y pareciera tener su origen en el círculo íntimo de José Santos Ossa. (Ossa fue testigo de la cercanía de López con los nativos asentados en esta parte del territorio y es muy probable que López, hablase su idioma.

 

Sintetizando, dos errores –si es que lo fueron- y una práctica no usual provocaron un grave perjuicio en la figura histórica de Juan López. El primer error es señalar que alguien le escribió el memorial, citando como fuente un diario que no dice eso (hay copias de aquello). El segundo error es quitarle la calidad de empresario y decir que era un simple cateador, aunque el tema de su empresa se trató en el Congreso, inclusive. Por último, no es habitual tratar a grandes personalidades con apodos, más aún si son despectivos. Dar la impresión de que no era capaz de escribir, de que no era empresario y tratarlo de "chango" –en una época en que éstos eran considerados seres inferiores- contribuyó a su difamación histórica.

 

No tenemos referencias, pero se presume a leguas.

 

A López jamás se pagó compensación alguna ya que, estaba -primeramente- en manos de Bolivia (por tratado) y luego, con la reivindicación del territorio, en manos del Estado Chileno.

 

Ni siquiera en nuestra propia ciudad se le ha dado el reconocimiento debido. Incluso el mencionado Matías Rojas, quién -presumiblemente- lo perjudicó notablemente, tiene una calle con su nombre ¿y Juan López no? Alguien nos decía que hay una población llamada “Chango López” y que eso debería contar como homenaje pero, ¿es así? ¿Podemos considerarlo “homenaje” cuando se está empleando el mote que algunos arteramente le pusieron?

También se dice que, hay un balneario con su nombre -en caleta Abtao- y con eso basta.

 

Si Ossa es recordado con una calle en pleno centro de Antofagasta, ¿por qué no hacer lo mismo con Juan López? Ni San Martín ni Washington hicieron nada por esta ciudad, bien podría nuestro municipio considerar el cambio de nombre de alguna de esas arterias, reconociendo –por fin y después de tanto tiempo- su relevancia en la historia regional.

 

 

Según este humilde escribano:

 

Bastarían dos acciones para resarcir el honor y preservar la historia.

 

Lo primero: Dejar de usar la palabra «Chango» con Juan López. No le busquen caminos alternativos, la palabra Chango fue impuesta por los españoles y tiene un solo significado.

 

Segundo: Recuperar la carta memorial y ponerla a resguardo en el lugar donde se resguarda, se atesora y se muestra la historia, en el Museo de Antofagasta. 

La historia de Antofagasta debe estar visible para los antofagastinos.



 

 

viernes, 24 de abril de 2026

EL GUANO

El Guano

(El de las aves marinas por supuesto)


Lo suyo, lo usaban para hacer pólvora

(Durante siglos, hasta bien entrado el 1800, la orina y las heces (humanas y animales) se recolectaban y mezclaban con cal y tierra para producir nitrato de potasio, un proceso conocido como "salitrado" y con esto elaboraban pólvora negra en algunas partes de Europa)

 

Muy buenas tardes tengan, estimadas y estimados amigos.

 

Antes de que llegaran los españoles (¡Pardiez!), los naturales de la costa de nuestro norte ya conocían las propiedades del excremento de las aves marinas y lo usaban para mejorar sus escuálidos cultivos, haciéndolos más productivos. Y lo extraían de los mismos lugares que luego, siglos después, explotarían peruanos y chilenos.

 

Debido a nuestra visita reciente a los sectores de Pabellón de Pica y Huanillos en la costa de Tarapacá, es que nos permite tomar el tema del guano y las guaneras desde todos los puntos de vista que puedan resultar de interés, o resulten importantes de explicar, a nuestros amigos y seguidores. Hablar desde el origen del Guano y los aspectos relacionados a su historia, pasando por los diversos periodos asociados al hombre y su explotación hasta nuestros días, cuando aún se sigue extrayendo y usando para mejorar la agricultura y hacer más productivos los suelos.

 

¿Qué es el Guano?

 

El guano (del quechua wánu, 'abono') es el sustrato resultante de la acumulación masiva de excrementos, en este caso y en el norte de Chile, de aves marinas. Este guano es utilizado como fertilizante -altamente efectivo- debido a su excepcional contenido en nitrógeno, fósforo y potasio, principales componentes necesarios para el crecimiento de las plantas.

 

Hemos de tener presente que todo suelo deficiente en materia orgánica puede hacerse más productivo abonándose con guano. Esta mezcla de amoníaco, ácido úrico, ácido fosfórico, ácido oxálico y ácidos carbónicos, sales e impurezas de la tierra, tiene color rojizo cuando proviene de los yacimientos del Plioceno y el Pleistoceno (guano fósil), y es amarillento cuando es de formación reciente.

 

¿Desde qué tiempos se usó el guano en los cultivos?

 

Hemos de agregar, como un dato de interés que:

 

El primer asomo de interés español por comercializarlo se gestó en la región sur peruana de Moquegua, por iniciativa del encomendero Solís de Gómez, quien solicitó autorización para explotar los recursos existentes en la franja costera comprendida entre esa zona y Arica. Para ello se proveyó de un barco, pero la petición le fue denegada puesto que, las autoridades españolas -del mencionado sector- mantuvieron una suerte de resguardo por los derechos ancestrales de las comunidades indígenas sobre las guaneras en general. En el Archivo General de la Nación y en los Archivos Regionales de Moquegua y Arequipa, existe documentación que reconoce la vernacular posesión de guaneras por parte de etnias puquina hablantes del Collisuyu o Colesuyo.   

Diferente fue la situación en Tarapacá. El guano no estaba considerado aún como un bien de intercambio ni afecto a tributación, de manera que el encomendero Lucas Martínez Vegaso no tuvo impedimento para erigirse libremente como pionero en la explotación del guano de la isla que más tarde se denominará Iquique. Esto tiene que haber sido luego de recuperar la encomienda  que le había sido quitada en 1558. Esto da inicio a la explotación comercial del Guano.

 

 

Sobre el Guano propiamente tal en la región de Antofagasta:

 

Veamos lo que nos dice el cronista Pedro Cieza de León (1553) tras un recorrido realizado por el litoral de Tarapacá:

 

“Más adelante están los ricos valles de Tarapacá. Cerca de la mar en la comarca destos valles ay algunas yslas bien pobladas de lobos marinos. Los naturales van a ellas en balsas: y de las rocas que están en sus altos traen gran cantidad de estiércol de las aves para sembrar sus mayzales y mantenimientos”.

“Y hállanlo tan provechoso, que la tierra se pasa con ello muy gruesa y fructífera: siendo en la parte que lo siembran estéril: porque si dejan de echar deste estiércol, cogen poco mayz. Y no podrían sustentarse, si las aves posándose en aquellas rocas de las yslas de yuso dichas no dejasen lo que después de cogido se tiene por estimado, y como tal contratan con ello como cosa preciada vnos con otros” (Cieza LXXV, 222-223).

 

Por la fecha de esta crónica de Cieza de León, las sociedades indígenas tenían todavía el patrimonio exclusivo del guano y hacía muchos siglos que lo habían privilegiado como fertilizante principal, dejando de lado el uso de cabezas de pescado y excremento de camélidos.

 

Muy posterior a eso, se promulga en Chile la «Ley del Guano» el 31 de octubre de 1842, bajo el gobierno del presidente Manuel Bulnes. En ella se declaran como propiedad nacional los depósitos de guano en la provincia de Coquimbo y en el litoral del Desierto de Atacama. Esta medida reafirmó la soberanía chilena hasta el paralelo 23°, marcando el inicio de disputas territoriales con Bolivia.

 

Detalles Clave de la Ley del Guano de 1842:

-              Objetivo: Regular y asegurar la explotación del guano (rico fertilizante) en la zona norte, declarando propiedad nacional las guaneras en la costa del desierto de Atacama y áreas adyacentes.

-              Soberanía: Estableció implícitamente el paralelo 23° como límite norte de Chile, incluyendo la zona de Mejillones bajo control chileno.

-              Comiso: El artículo 2º sancionaba con el comiso a cualquier buque, nacional o extranjero, que extrajera guano sin permiso del Gobierno de Chile.

-              Consecuencias: Generó protestas de Bolivia, que reclamaba soberanía sobre el territorio, iniciando una intensa disputa diplomática que desembocaría años después en el tratado de 1866 y eventualmente en la Guerra del Pacífico.

-              Relevancia Económica: El guano rojo encontrado posteriormente, especialmente en Mejillones, se convirtió en un recurso altamente valorado en el mercado europeo.

 

El Guano en la Región de Antofagasta

 

Pues bien, fue el Dr. Juan Brüggen, autor del maravilloso libro “La Geología de las Guaneras de Chile” publicado el año 1939, el que hace mención a dos hitos importantes en la región de Antofagasta: el Morro de Mejillones y el Cerro Bandurrias (meseta). También hace referencia en su libro a las aves que dieron origen a estas guaneras, señala la diferencia entre el guano blanco y el guano rojo y entrega bastante material anexo que guarda relación con la historia de estos territorios. En fin, que es un hermoso documento histórico, con imágenes increíbles en blanco y negro (algo impensado para los jóvenes del siglo XXI).

 

Sobre el guano blanco y el guano rojo:

 

Según el color –y sus propiedades- se distinguen dos clases principales de guano: el blanco o nuevo y el rojo o colorado, que tiene una mayor edad, la que va de pocos siglos hasta un millón de años.

 

El guano blanco tiene este color únicamente en la superficie del depósito, porque solamente la delgada costra superior es blanca. Debajo de ella hay un agregado medio terroso separado en delgadas láminas de color gris verdoso, que tiene la consistencia y estructura de un cartón grueso blando. Despide un fuerte olor a ácido úrico y se compone básicamente de excrementos de las aves marinas, mezclados con plumas, huesos y cadáveres.

 

El guano colorado, por su parte, es un polvo impalpable de color rojizo, anaranjado o gris, que presenta una fina estratificación, distinguiéndose las fajas en primera línea por sus diferentes colores. El guano colorado ya no presenta ninguna estructura orgánica y su olor es poco penetrante, aunque característico.

 

En el caso extremo, el guano rojo pasa constituir un guano casi libre de sustancias nitrogenadas, como ocurre en el guano de Mejillones, que ya no despide ningún olor. Su color es un poco más amarillento y su estructura un poco más pulverulenta que la del guano colorado más rico en nitrógeno. Por esto el guano colorado se divide en guano amoniacal o nitrogenado y guano fosfatado.

 

El guano amoniacal se presenta a menudo bastante cementado, de modo que es necesario molerlo antes de venderlo. Tales guanos endurecidos han recibido el nombre de camotillo. El endurecimiento puede deberse a mezclas con cloruro de sodio, que pueden alcanzar hasta 15 a 18%. Pero también los fosfatos y sulfatos, que existen siempre en el guano, podrían ser la causa de esto, como se desprende del análisis de un nódulo no muy duro hecho por Karmrodt. En caso de una ley muy alta en sal, se habla de la costra del guano, que constituye a menudo la parte superior del manto. La ley en sal puede subir hasta 30 y más por ciento y el cloruro de sodio se reconoce por sus caras de clivaje que aparecen como numerosos puntitos brillantes que reflectan la luz del sol. La costra presenta generalmente un color chocolate obscuro.

 

Sobre la composición química del guano existen varios estudios según los cuales el guano se compone de ácido úrico, ácido oxálico, ácidos grasos, resina y otras combinaciones nitrogenadas y sulfuradas, además de ácido fosfórico combinado con calcio, magnesio, amoniaco y potasio y un poco de sílice. El contenido muy importante de nitrógeno se halla en forma de ácido úrico y amoniaco (fosfato, sulfato, cloruro y carbonato de amonio). El ácido oxálico es un producto de descomposición del ácido úrico.

 

Geología de los depósitos de guano.

 

1- Los yacimientos de guano blanco.

 

La geología de los depósitos de guano blanco es muy sencilla; tiene cierta importancia, porque nos puede enseñar algo sobre la situación de las guaneras antiguas. En general, las aves prefieren las islas para la empolladura, porque en ellas tienen la mejor protección contra los animales terrestres. Por esto encontramos todos los islotes del Norte de Chile, que son por desgracia bastante escasos en número, ocupados por grandes cantidades de aves. En vista de que estos islotes escasean, las aves se ven a menudo obligadas a pernoctar en la costa misma. En tal caso prefieren las partes más salientes, como en la Punta Chomache, o también las salientes del acantilado mismo con que desciende la Cordillera de la Costa y que quedan enteramente cubiertas por costras de guano blanco, que quedan más o menos firmemente pegadas en el subsuelo, de modo que en terrenos arenosos las piedras o arenas quedan fácilmente adheridas al guano. En las rocas desnudas de la costa y de los islotes, la costra de guano puede separarse fácilmente y sin mezcla de materia estéril. En general se explotan ya costras de pocos centímetros de grueso que se pueden retirar cada 5 a 6 años.

Una excepción la constituye la Punta Chomache, donde se pudo recoger una buena cantidad de guano después de un año. Tomando en cuenta la escasa extensión de la superficie del guano blanco y el reducido espesor, se formula la pregunta, si no será posible tener en el norte de Chile una producción parecida a la del Perú.

 

El espesor reducido del guano blanco, depositado en un tiempo relativamente largo, se explica porque las aves visitan nuestras costas solamente para pescar y se acumula solamente el guano que dejan las aves durante la noche. Para empollar, con muy raras excepciones, las aves vuelven a las islas, donde en el período de la empolladura de cada pareja -de los millones de aves- deja entre 12 y 23 kilos de abono en su nido.

 

La única isla lo suficientemente importante para dar cabida a algunos millones de aves, es la Santa María o Constitución, situada en el suroeste de la península de Mejillones. Tiene varias hectáreas de superficie plana, muy apropiada para que las aves construyan sus nidos en ella. Para evitar molestias a las aves, habría que impedir que los pescadores suban a la isla o queden con sus botes en las bahías de la misma.

 

En vista de que se sabe muy poco acerca de la vida de las aves en el norte de Chile, sería conveniente visitar primero la isla y colectar datos entre los pescadores, si ellos han observado, p. ej., pequeñas colonias de aves que empollan en la isla. En este último caso sería más fácil repoblar la isla, porque en unos pocos años de tranquilidad absoluta, las primitivas colonias podrían aumentar a muchos miles de aves. Importante sería saber, si la riqueza del mar del norte en peces es la misma durante todo el año, para permitir la nutrición de las aves durante la empolladura.

 

2- Los depósitos de guano colorado.

 

Muy numerosos son los depósitos de guano colorado en la costa del norte y sus formas y estructuras son también muy variadas.

 

Guano rojo en la península de Mejillones.

 

 

Las guaneras del Morro de Mejillones.

 

Estas guaneras fueron descubiertas relativamente tarde, sólo en 1862, por los chilenos Matías Torres y Juan López, residentes en Tocopilla. Este atraso no nos puede sorprender, en vista de la situación de las guaneras a más de 500 ms de altura, casi en la cumbre de los cerros, mientras que las demás guaneras conocidas se hallaban todas a orillas del mar y a poca altura.

 

El cerro Bandurrias y la costa vecina.

 

En el Morro de Mejillones y en las Tetas el guano se halla concentrado al pie de antiguas islas que se levantan de mesetas planas, las que corresponden al antiguo fondo del mar. Desde años la forma exterior del cerro Bandurrias, situado al sur de Mejillones me llamó la atención por su forma muy parecida al Morro de Mejillones. Constituye una meseta larga, pero muy estrecha que se ha solevantado entre fallas de dirección N.-S. Su superficie es enteramente plana y en medio de ella se levanta un pequeño morrito muy parecido al Morro de Mejillones. La superficie plana es una terraza de abrasión cuyo subsuelo está constituido por la roca. Pero en varias partes hay también conchuela en la meseta, lo que no deja lugar a dudas acerca del origen marino de la planicie. De mayor interés es el pequeño Morro que debe haber formado una isla o un grupo de islas en el mar, de modo que hay mucha esperanza de que hayan existido condiciones favorables para una mayor concentración de guano.

 

El «morro» de Bandurrias se compone de varios cerros más bajos que se agrupan alrededor del cerro central y más alto. Especialmente interesante es la forma como el cerro central está rodeado de un círculo de pequeños montículos, lo que hace recordar la falda occidental del Morro de Mejillones, en la cual la depresión queda rellenada por un gran espesor de escombros de falda y guano.

Debido a la menor elevación del cerro central de Bandurrias, la cantidad de escombros que constituye la componente principal del relleno, es muy reducida y, por esto, en algunas partes se ve la roca en medio de la depresión. Pero hay mucha arena superficial, debajo de la cual podría existir guano.

Superficialmente éste no se ve, pero en partes la arena toma un color amarillento que podría deberse a una pequeña mezcla con guano.

 

 

GEOLOGIA DE LAS GUANERAS DE CHILE

http://www.memoriachilena.gob.cl/602/w3-article-65235.html