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domingo, 10 de marzo de 2024

FÁCIL, SON BRAQUIUROS.

 

En nuestras costas habita una variada fauna de braquiuros (cangrejos que no tienen un abdomen alargado, por decirlo de forma simple), sobre las 35 especies, muchas de los cuales no vemos y algunas que no podríamos ver nunca, a menos que nos sumergiéramos en aguas más profundas que las propias de la orilla. Estos son de variado tamaño, y abarcan desde las grandes jaibas, que algunos disfrutan comer, hasta aquellos minúsculos cangrejitos que se esconden bajo las rocas, y que la mayoría de los antofagastinos hemos visto en la playa al menos una vez.



Y entre estos pequeños, el más común en la costa de nuestra ciudad es la Jaibita parda, Cyclograpsus cinereus. Una pequeña de entre 6 y 13 mm. A pesar de lo que su nombre común sugiere, no siempre es de ese color (café), sino que es bastante variable. Puede ser de tonos pardos, pero también de un rojo vinoso o incluso morado. Esto se puede apreciar en las fotos adjuntas.

Se la puede diferenciar de otros braquiuros (jaibas, cangrejos) por la forma de su caparazón y de sus quelípodos (pinzas), características que se utilizan para la identificación de todas las especies de cangrejos. En este caso, se describe a la jaibita parda con un caparazón más ancho que largo, de apariencia cuadrada, y con su superficie completamente lisa. Sus quelípodos son iguales en tamaño (cosa que no ocurre en todas las especies de cangrejos).

Durante el día, estas pequeñas jaibas se agrupan bajo las rocas de la orilla, a veces en gran número, para disgregarse en las noches por toda la zona circundante en busca de alimento. Son detritívoras, es decir, comen todo tipo de material biológico que esté en proceso de descomposición, por lo que su utilidad en el medio es evidente.

Son presa de peces en el agua y de aves y animales cuando andan por la orilla, por lo que no sorprende que se escondan rápidamente cuando los dejamos a la vista al levantar una roca.








Para saber más:

 

Zoogeografía de los crustáceos decápodos chilenos

https://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0718-560X2010000300001

 

Brachyura

https://ri.conicet.gov.ar/bitstream/handle/11336/163270/CONICET_Digital_Nro.7cccec66-fb33-4611-b989-acb23e3add98_A.pdf?sequence=2&isAllowed=y

 

EL CARACOL OLIVA O DE PORCELANA

En nuestras costas viven muchas especies animales, la mayoría de ellas desconocidas para el antofagastino medio, que nunca se ha sumergido en nuestras frías aguas.



De una buena cantidad de ellas conocemos algo de su aspecto por los restos que encontramos en nuestras playas. Por ejemplo, aparte de aquellas de las almejas, que muchos hemos consumido y por ende podemos reconocer, encontramos en las orillas una serie de conchas de caracoles y moluscos, de diversas formas y colores, que las más de las veces después de verlas una vez, las dejamos en el olvido, y las pisamos sin preocuparnos más de ellas. Hasta se diría que olvidamos que esa concha fue formada por un ser vivo, que vivía en su interior.


Y, dentro de esas conchas, en alguna (ahora rara) ocasión, podemos encontrar una muy llamativa, de aspecto fusiforme y bastante diferente a otras conchas de caracoles, esta es la del Caracol Porcelana, Caracol Oliva (aceituna) o -según la ciencia- Felicioliva peruviana Lamarck.

Tiene este caracol tal variedad de colores, diseños y hasta formas, que muchos científicos han creído que se trata de especies, o subespecies, diferentes. Pero no. Son todos caracoles de la misma especie, que parecieran esforzarse por no ser como los demás, por distinguirse del resto de ellos de alguna manera. Se reconocen al menos 7 colores básicos: blanco, lila, rosa, leonado, café, oliva y plomo; y no menos de 5 formas: cónica, conoidal, oliva, semi-ahusada y ahusada. La combinación de estos colores y formas, más la gran variedad de diseños (generalmente zigzagueantes) en colores cafés y lilas, producen una enorme cantidad de variaciones, no menos de 60 distintas reconocibles (Gigoux, 1937). Y, por si fuese poco, se sabe que tienen la capacidad de cambiar el color de sus diseños.


Años atrás, era común verlos. Aún más años atrás -quizá alguien lo recuerde todavía- los varones los utilizaban como adorno de sus pantalones de baño, colocándolos en los extremos del cordón con que se ataban. Obviamente, se esforzaban en encontrar el más bonito y llamativo, para atraer más miradas. Y si regresamos aún más en el tiempo, un milenio, veremos que los Camanchacos les daban un valor ornamental, utilizando los más pequeños como cuentas para hacer collares, y los más grandes y bonitos como ofrendas mortuorias, en sus entierros.

No se les considera comestibles, ya que su carne es dura, correosa y sin sabor, aunque se cree, por el número de ellos encontrados en los conchales de los Camanchacos, que éstos llegaban a consumirlos en ocasiones, probablemente por necesidad.

Hoy en día su número es muy escaso, y son pocas las playas de nuestra ciudad, o sectores de ellas, en los que se puede hallar una de sus conchas, indicio cierto y triste de que en el mar ya no van quedando, que se están desapareciendo poco a poco (nos referimos, obvio, a nuestras playas, es posible que sea abundante en otra zona a lo largo de su distribución).

Tras encontrar uno de ellos, hace unas semanas, y guiados (mayorcitos que somos) más por la nostalgia que por otra cosa, nos pusimos a buscarlos playa tras playa. En la gran mayoría de ellas ya no se les encuentran, sólo en una que otra pudimos, tras revisar incontables conchales, recoger algunos ejemplares. No todos en buenas condiciones (más bien al revés), aún pudimos conseguir dos o tres “casi nuevos”, completos y con sus colores y diseños vívidos todavía.



Una cosa lleva a la otra, y se nos ocurrió entonces hablarles de ellos y mostrárselos, en la seguridad de que serán muchos los que no los hayan visto nunca. Pero, atención, tampoco nosotros podemos decir en estricto rigor que los conocemos, ya que jamás hemos visto uno vivo, sólo sus vacías conchas. Ni siquiera en internet hay fotos de ejemplares vivos, son muy escasas. Les compartimos una en que se puede apreciar bastante bien.

Estos coloridos caracoles viven en la zona submareal, entre 4 y 20 metros de profundidad, en playas rocosas y con fondo de arena fina, entre Sechura, Perú, y Lota, en Chile. Miden hasta 6 cm (Gigoux, 1937) y se mueven con gran rapidez, sobre todo cuando buscan enterrarse en la arena para escapar.

Se le considera el caracol más bonito de Chile.


Para saber más:

 

Felicioliva peruviana

https://www.mnhn.gob.cl/noticias/felicioliva-peruviana-lamarck-1811

https://www.ifop.cl/macrofauna/oliva-peruviana/

 

sábado, 4 de marzo de 2017

EXPLORACIÓN DEL LITORAL DE ANTOFAGASTA. 1885

Bienvenidos a las Miscelaneas Históricas. 

- La Chimba y la importancia de los Cactus.
- La Portada ya era conocida con ese nombre en los inicios de Antofagasta. 
- Los Guanacos de Cerro Moreno.
- 3500 litros en 24 horas. La Aguada de Morro Moreno. 
- Los Cementerios Changos usados como blanco de los Cañones de la Armada. 
- Caleta Constitución. El invento de Paraff.
- Los árboles de Tocopilla. 
- ¿Punta Alala o Punta Atala?

Todo esto en un maravilloso encuentro histórico con esta publicación.

Exploración Hidrográfica al Litoral de Antofagasta
Por Don Luis Pomar Ávalos
Capitán de Fragata
1887



RELACIÓN DEL VIAJE

    Comisionado en el mes de enero de 1885 para continuar la esploracion comenzada por la cañonera Pilcomayo sobre el litoral de Tarapacá i Antofagasta, salí de Valparaíso a fines de dicho mes, i a principios de febrero pude comenzar las operaciones que me habían sido encomendadas.

Capitán de Fragata. Luis Pomar Ávalos

     En efecto, después de un viaje de cuatro días en el vapor Laja, de la Compañía Sud-Americana de Vapores, en unión de los oficiales: teniente primero don Lindor Pérez Gacitúa i teniente segundo don Ricardo Beaugency, que debían integrar la comisión, arribamos a la rada de Antofagasta en la mañana del 25 de enero, en cuyo lugar se hallaba la Pilcomayo. Una vez a bordo de la cañonera nos impusimos de las instrucciones dadas por la Oficina Hidrográfica para el estudio.

Cañonera Pilcomayo

COMPARACIONES CON VALPARAÍSO POR MEDIO DEL CABLE SUBMARINO PARA DETERMINAR LA LONJITUD DE ANTOFAGASTA EL 15 DE FEBRERO DE 1885.

Horas de Z, cronómetro Mac-Gregor, núm. 2039, enviadas a Valparaíso:

El Punto "0" El Patio de la Aduana de Antofagasta

     Habiendo pedido el señor Ministro de Hacienda informe respecto de la destrucción de las rocas del puerto de Antofagasta que existen en el canalizo que conduce al desembarcadero, informe que en calidad de comandante de la cañonera Pilcomayo debía evacuar, el señor Comandante Jeneral de Marina tuvo a bien autorizarme, a mi salida del Departamento, para destruir las espresadas rocas aplicándoles superficialmente torpedos de dinamita, operación que llevé a efecto durante mis 'estudios en la rada, como así mismo la destrucción de otras que impedían el atracadero de las lanchas a los muelles. Las rocas del canalizo descubrían en bajamar, siendo un peligro constante para las embarcaciones del tráfico del puerto, particularmente en épocas de bravezas; mas ahora han quedado con un metro de agua en la mayor bajamar, sin que nos fuera posible destruirlas a mayor hondura, tanto por la falta de buzo i de aparatos de perforación, como por tener que atender al objeto principal de mi comisión i deber ausentarme de Antofagasta. Las embarcaciones menores pueden hoi pasar con mar llena sobre dichas rocas sin peligro de encallar.

LA CHIMBA

     La Chimba tiene una, aguada, aunque algo distante, en la quebrada de su nombre, que se halla al oriente. Sus vertientes distan 3 quilómetros de la playa i se encuentran a 200 metros sobre el nivel del mar. Las aguas son salobres i escasas, i se reúnen en pequeños pozos o cacimbas cuyos derrames alimentan durante la primavera una vejetacion raquítica, que nadie aprovecha, a no ser los animales que moran en aquellas serranías. En esta quebrada hai leña de copado en abundancia.

    Al Margen: El copado debe ser el Cereus peruvianus, quisco o cactus, mui abundante en algunas regiones de la serranía de la costa de Antofagasta. Es de tallo derecho, grueso, de color verde oscuro, ramoso i de flores de un purpúreo sucio i de 25 centímetros de largo. El copado se eleva recto hasta 6 metros i mas, i su corazón ofrece madera escelente para construcción de cabañas, confección de tablas, etc. Se utiliza también para hacer corrales para el ganado, i es así mismo el combustible más abundante i un gran recurso para los viajeros. Los asnos i las mulas lo comen cuando tierno, mediante el tino que tienen para tender las espinas

     Se nota al oriente de esta caleta un cerro arenoso que ostenta una gran mancha circular de fondo oscuro bastante notable, afectando la forma de un ojo de buei. Esta mancha puede servir para guiar a la caleta. La caleta de la Chimba dista por tierra de Antofagasta 6.5 millas siguiendo las inflexiones de la ribera. El tramo intermedio se llama costa Brava, por ser en su mayor parte rocoso e inabordable; Desde la caleta Chimba principian los médanos de arena que siguen hacia el norte por el valle o garganta de Mejillones. Esta caleta presto buenos servicios durante la última guerra, desembarcándose por ella cañones de grueso calibre que sirvieron. para fortificar a Antofagasta, no menos que como escondite para algunos trasportes.

MORRO MORENO-JUAN LÓPEZ

     En la mañana del 25 me dirigí con el buque al fondeadero del morro Moreno, llamado Abtao, situado al SE. del monte, donde surgí una hora después en 33 metros de agua, filando 82 de cadena. Desde caleta Chimba hacia el norte la costa cambia de aspecto; se, hace barrancosa con escarpes cortados a pique i limpia a su pie, elevándose aquellos a 30 o 40 metros de altitud. A 3.5 millas al norte de la Chimba se destaca de la costa, como a 200 metros de ella, un enorme farellón llamado la Portada, que por tener un gran hueco en su centro afecta la forma característica de su denominación. Como a una milla de la Portada, hacia el norte, existe también un pequeño atracadero para botes, mui continjente, llamado la Lobería. Allí suele establecerse un establecimiento de temporada para beneficiar los lobos marinos que abundan en la comarca.

     Todo este tramo de costa mide una estensión de 9 millas, i converje suavemente al N.O. llegar a caleta Vieja (Rinconada), que es donde termina el fondo del saco de la grande ensenada o bahía Moreno.

     Por otra parte, la aguada del monte Moreno, que se halla al sur de la costa barrancosa del cerro de su nombre, solo dista 3 millas de caleta Abtao, siguiendo el faldeo de los cerros. Esta aguada solo es accesible por mar i con buen tiempo i por un pequeño desembarcadero entre piedras. El agua destila dentro de una caverna de forma irregular cuya boca tiene de 6 a 7 metros de alto por 5 de ancho. Su cavidad se interna como 10 a 12 metros; la base se halla a la altura de las más altas mareas, pero asciende suavemente hacia el interior, para terminar en un oscuro i estrecho rincón. 

     El agua filtra por todas partes i se reúne en un pequeño pozo artificial, donde existe un tubo de fierro que presta facilidad para colectarla. Según los datos comunicados por el teniente Valenzuela, que fue comisionado para el reconocimiento de la aguada de Moreno i ver si podía contarse con ella para las comisiones que venían por tierra, se sabe que después de varios esperimentos la aguada puede producir unos 3500 litros en 24 horas, sin tomar en cuenta los derrames i filtraciones. 

     El lugar de la aguada se reconoce por unas pircas de piedra negra, visibles a larga distancia, que sirven de abrigo a los viajeros que recorren la costa i que van en busca de agua. La gruta también se distingue desde el mar por aparecer su boca como una mancha oscura. El agua de Moreno es un tanto salobre, pero es de mejor calidad la que destila del cielo de la gruta; ésta es Visitada por los pescadores de la costa, que aprovechan también su tiempo en la caza de guanacos, que suelen bajar de las altas cumbres del monte Moreno. Más tarde fuimos participados por los cazadores con carne de ese rumiante.


CALETA CONSTITUCIÓN

     Al presente, la caleta Constitución se halla completamente desolada, no obstante, la importancia de las minas de la comarca vecina al monte Moreno. Su vida es hoi pues, transitoria, sirviendo solo de asiento a los pescadores de la costa, que hallan en ella abundante pesca de peces i mariscos, pues en sus playas se encuentran con profusión erizos i choros, estos últimos tan buenos i grandes-como los afamados que en otro tiempo existían en la isla de la Quiriquina. 

     Esta caleta la visité por primera vez en l858, embarcado entonces como guardia marina en la corbeta Esmeralda. Esta nave fue tal vez el primer buque de guerra chileno que la visitara, encontrando en ella a la fragata mercante Sportman, de bandera norte-americana, que cargaba metales con permiso de las autoridades de Cobija, autorización que no fue reconocida por nuestro Gobierno, siendo, por consiguiente, apresado el buque i remitido a Caldera, en cuyo puerto fue dejado después en libertad. 

     La espresada caleta desempeño también un papel importante en el gran negocio conocido con el nombre de Oro Paraff, estableciéndose en ella grandes canchas i buenos edificios para acopiar los metales de cobre que debían ser trasportados a los vecinos campos del oeste de Santiago, donde, en hornos construidos apropósito, debían producir todo el oro que contenían. Mas, hoi no existe en la caleta el menor vestijio de tales artefactos, como suponemos, no se obtuvo en Santiago un solo adarme de aquel codiciado metal. 

     Las huacas o sepulturas de los antiguos aboríjenes de estas comarcas, que existían en la isla Santa María, señaladas por pequeños círculos de piedras, se han estinguido en el día por completo, no habiéndonos sido posible encontrar ninguna en varias escavacionés que se hicieron al efecto. En cambio, se halló un casco de granada que por su segmento esférico debió pertenecer a la vieja i gloriosa Esmeralda, que por aquella fecha disparó al blanco sobre la citada isla.


COBIJA

     Aguada i víveres. —No hai agua fresca, a no- ser la de una corta vertiente. qué se halla al oriente de la quebrada de las Canas, pero que no basta para el consumo. 'Se usa mas comúnmente agua resacada, para los animales la que se obtiene de los pozos del Algarrobo, que se hallan cerca de la playa 1 a 2 quilómetros al sur de Cobija .. El pueblo no cuenta con otros recursos que los que vienen de afuera. Los puertos australes, como Coquimbo i Valparaíso, etc., lo proveen de víveres por medio de los vapores que frecuentan periódicamente la rada. Igual cosa ocurre con los demás elementos, por cuyo motivo los buques que arriban a Cobija no deben contar con proveerse allí.


DESEMBOCADURA DEL RÍO LOA


     Por mi parte hice un reconocimiento yendo en bote a la desembocadura del Loa, i estrañé no encontrar la caleta que espresan los derroteros frente a este río siendo su playa completamente brava e inabordable i sin ningún abrigo para los buques. Las ondulaciones del mar se sienten desde mui afuera solo pude llegar con mi bote hasta sondar 10 metros de profundidad.  Desde mi embarcación pude notar que las aguas del rio eran turbias i mui escasas, corriendo con bastante descenso. Por el contrario, la costa que media entre el río Loa i Punta . Arenas, que abraza una estension como de 13 millas, es un tanto abrigada, pudiendo reconocerla un buque a 3 o 4 cables de distancia. En este trayecto se encuentran pequeños atracaderos más o menos continjentes para botes, que los pescadores llaman ucos nombre de oríjen americano.


TOCOPILLA

     Puerto, de Tocopilla. La ensenada que lleva este nombre se abre al N.E. de la punta Algodonales; es abierta i ofrece surtidero . en 20 a 30 metros de profundidad i a 2.5 cables de tierra.

POBLACIÓN.— Hai un regular caserío de madera, siendo algunas habitaciones de dos pisos; pero ninguna construcción es digna de nota. Su población actual.se estima en 4000 almas, en su gran mayoría nacionales; gran parte de los estranjeros son bolivianos i los restantes pertenecen a diversas nacionalidades.

Recursos.— Los buques que surjen en Tocopilla pueden obtener algunos víveres, a precios relativamente altos, i agua que proporcionan dos máquinas dé resacar. También pueden obtenerse algunos artículos navales; los vapores pueden proveerse de carbón inglés i del país a precios moderados.

Autoridades.—-Existe un gobernador civil, que es a la vez comandante de armas; un teniente de ministro de aduana; un comandante del resguardo, que es también subdelegado marítimo, i un juez letrado.

Beneficencia.— Hai un hospital gratuito, que presta sus servicios a todos los enfermos que los solicitan, i un lazareto para asistir a los variolosos.

     Las crónicas no hacen mención de quienes fueron los fundadores de Tocopilla; pero se sabe que su asiento estaba ocupado desde tiempo inmemorial por indios changos bolivianos; mas solo alcanzó alguna importancia en los comienzos de este siglo, con la introducción de algunos mineros chilenos que hicieron conocer el valor de los veneros cobrizos. Más tarde, en 1835, algunos ingleses se radicaron allí i dieron forma industrial a la labor minera. Tocopilla es el más notable centro minero del tramo de costa entre Mejillones i el río Loa, Existen tres establecimientos de fundición de metales de cobre, llamados Bellavista, Buenavista i Tocopilla. Como todos los puertos de este litoral, Tocopilla ha tenido que esperimentar los destrozos producidos por las olas desbordantes que suelen ocasionar los fuertes temblores de tierra que .conmueven el litoral peruano. Tocopilla es uno de los puertos que se halla en comunicación activa con Bolivia, llegando el valor de las importaciones a : $300.000 pesos.

CALETA DUENDES


     El tramo de costa que media entré Duendes i punta Paquica es más o menos recto, escarpado i un tanto sucio. Por su medianía se abre la quebrada de Mamilla, alta, poco pronunciada i en la cual , se encuentra una buena aguada a más de 100 metros de elevación i alguna vejetacion arborescente, resaltando los; algarrobos, pimientos i algunas plantas trepadoras que se perciben desde el mar.  Mamilla es, pues, un pequeño oasis en esa parte del litoral. En la bocana de esta quebrada hai un mediocre desembarcadero que sirvió en tiempos pasados, cuando no tenían otra aguada que la suya. de donde proveerse los primitivos mineros changos de Tocopilla.

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